Ruth Vera presidenta saliente de la seom y jefa del servicio de oncología Médica del complejo hospitalario

“Se debe replantear el abordaje del cáncer porque hay que incorporar el diagnóstico molecular”

La doctora Ruth Vera, que incide en que “el 40% del cáncer es evitable”, hace un balance “absolutamente positivo” de sus dos años al frente de la SEOM

10.02.2020 | 10:11
Vera, en una pausa del congreso de SEOM.

pamplona - La doctora Ruth Vera, jefa del servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Navarra y presidenta hasta ayer de la Sociedad Española de Oncología Médica -que celebra estos días su congreso anual en Pamplona, con más de 1.400 asistentes y 251 ponentes-, explicó que "cada vez tenemos un mayor conocimiento de por qué ocurre el cáncer" y "cada vez tenemos más tecnología que nos permite saber sus alteraciones moleculares". Así, prosiguió la especialista, "con todo este nuevo conocimiento lo que intentamos es, sabiendo unas características moleculares, poder seleccionar el mejor tratamiento para cada paciente".

¿Cuáles son los principales avances que se han registrado en los últimos años en Oncología?

-Lo más destacado son los avances en el conocimiento molecular del cáncer, que han hecho que identifiquemos alteraciones genéticas en los tumores y que se hayan desarrollado fármacos que van dirigidos contra esas alteraciones moleculares, y, por otro lado, incorporar la importancia no sólo de la célula tumoral, sino también la importancia de cómo nuestro sistema inmune puede influir también o cómo lo podemos utilizar como tratamiento del cáncer, que es la inmunoterapia. La combinación de ambas estrategias -terapias dirigidas e inmunoterapia- yo creo que son quizá los dos grandes hitos que ha habido en el tratamiento.

Medicina de precisión, inmunoterapia, terapias dirigidas... ¿cuáles son los beneficios para el paciente?

-Uno, no pones tratamientos que no aportan nada a los pacientes, con lo cual tiene un beneficio en toxicidad, y también económico, porque no pones tratamientos a quien no tienes que poner. Pero la primera ventaja es del paciente porque si pones un tratamiento que no le hace ningún efecto lo único que le aporta es toxicidad y efectos secundarios. Y, por otra parte, también en gasto sanitario: poder seleccionar realmente al paciente que se va a beneficiar, porque hay ocasiones que pones tratamientos y luego el paciente no se beneficia.

¿Cuál es el futuro de la Oncología?

-Es combinar. Por ejemplo, en la sesión presidencial del congreso ha habido una charla sobre dónde estamos en todo ese conocimiento molecular del cáncer y luego lo siguiente que hemos hablado, de hecho ha hablado un físico, es cómo podemos con las nuevas tecnologías de sistemas de información poder analizar todos esos datos, integrar datos físicos y matemáticos, a la hora de poder analizar lo que significan esas alteraciones moleculares. Vamos hacia eso, hacia tener mucha información sobre el cáncer. Al final, la información es poder; sin información va a ser imposible. Entonces, tenemos ahora sistemas de información o tecnologías de información que nos hacen también tener mucho más conocimiento y luego, por último, cómo manipular o cómo utilizar nuestro propio sistema inmune para poder tratar el cáncer. Por ejemplo, cuando hablamos de las células Cart en tumores sólidos sería poder manipular incluso a nuestros propios linfocitos para poder atacar nuestro propio tumor. Creo que son esas grandes áreas hacia lo que vamos y que estamos trabajando.

¿Está cerca o no la cura de todos los cánceres?

-La cura, lo que entendemos cura, no. En Medicina hay muchísimas enfermedades y curarse no se curan tantas. Al final, todo este mayor conocimiento nos puede hacer tener medidas preventivas mucho más dirigidas, incluso a población de riesgo, entonces lo que tenemos que hacer es intentar que el cáncer no aparezca. Una vez aparece, a veces no lo podemos curar, pues lo vamos a cronificar, pero la idea también son medidas de prevención o de diagnóstico lo más precoz posible; ese tipo de estrategias.

¿Qué porcentaje de los cánceres se pueden prevenir?

-Un 40% del cáncer es evitable.

¿Cómo lo podemos evitar?

-Evitando el tabaco, el sedentarismo, con la alimentación, el ejercicio, la disminución por ejemplo de grasas. Sólo con el tabaco haríamos mucho.

¿Tienen acceso los pacientes de Osasunbidea a las últimas novedades en el tratamiento del cáncer?

-Sí, en este momento podemos decir que lo que a nivel estatal está financiado y aprobado en nuestra comunidad se puede utilizar para los pacientes siempre que tengamos evidencia.¿Por qué es importante que el paciente sea activo en la toma de decisiones?

-Yo creo que es muy muy importante, pero en todos los aspectos de la Medicina, en cualquier enfermedad. Poder tener tú el conocimiento suficiente como para tomar decisiones de lo que quieres. Estamos hablando de que hay veces que hay pacientes que no se van a curar. Entonces, tú le tienes que explicar que no se va a curar y tiene que entender lo que implica hacer un tratamiento X, el que sea, que va a tener que venir al hospital de día, ponerse el tratamiento, o la radioterapia, con unos efectos secundarios, ir y venir... Al final todo eso te cambia tu vida personal, laboral, social... Tienes que saber por qué lo estás haciendo, qué impacto puede tener eso en tu supervivencia, en tu posibilidad de vida... y, al final, tomar la decisión. La última decisión de poner un tratamiento la tiene el paciente y, si no está informado, va a ser difícil poder tomar la decisión o, por lo menos, el que quiera estar informado. Luego, lo que también creemos que es muy importante es la buena información. La mala información es casi peor que el no tener información, entonces decimos a los pacientes o a la sociedad que el que quiera informarse o el que quiera saber sobre cáncer se puede acercar a sociedades científicas con rigor, con un rigor científico, que lo que se va a publicar o decir está todo fundamentado. No son invenciones y a veces google es google y no es cierto todo lo que hay. Entonces, un poco decir si queréis información nuestra sociedad os da información veraz con profesionales y expertos en la materia, pero por favor no os metáis así sin ton ni son, porque a lo mejor a veces la información es errónea.

Ayer dejó de ser la presidenta de la SEOM, ¿qué balance hace de su mandato de dos años?

-Absolutamente positivo, tanto a nivel personal como profesional. Acabamos de salir de la asamblea y se han presentado todas las actividades de estos últimos años y se ha puesto de manifiesto la situación de la sociedad: cuántos oncólogos hay implicados en producción científica, en investigación, en formación... Evidentemente, eso no es un logro mío, sino de todos, de un equipo de muchísima gente comprometida. La asamblea hoy estaba llena de gente y me enorgullece ver a tantos oncólogos de todas las edades colaborando con la sociedad y con SEOM.

Conoce el nivel de la Oncología en el Estado. ¿En qué posición estaría Navarra en un hipotético ranking?

-El lema del congreso es Una nueva era de progresos en cadena -las cadenas son un guiño a Navarra- y estamos en un momento que a nivel nacional y en todas las comunidades hay que replantear el abordaje del cáncer porque hay que incorporar el diagnóstico molecular. Yo creo que ese es nuestro gran reto ahora, también en Navarra, poder incorporar las nuevas tecnologías por ejemplo de diagnóstico, de determinaciones moleculares... Tenemos ya parte, las básicas las tenemos para poder tomar decisiones en cuanto a tratamiento, pero necesitaríamos dar un pasito más e incluir un poco más.

Hay cierta controversia sobre el uso de metáforas bélicas (luchador, vencer, batalla...) cuando hablamos de pacientes con cáncer, porque parece que la persona afectada tiene algún tipo de responsabilidad en su recuperación. ¿Qué opinión tiene al respecto?

-Estoy totalmente de acuerdo. No me gusta e intento siempre cuando estoy en una conversación no usar este tipo de palabras porque me parece que no son las correctas. A veces como las tenemos tan interiorizadas te salen sin darte cuenta, pero intento no usarlas. Creo firmemente que no las deberíamos de utilizar, porque además da una connotación absolutamente negativa.