Los universitarios ante la prórroga de este curso: "¿Cómo pagaré el alquiler?"

La pregunta que se impone en los campus

16.03.2020 | 10:20
Calle de Pamplona vacía este domingo.

MADRID. La prórroga del curso planteada por los rectores de las universidades madrileñas ante la epidemia del coronavirus ha generado preocupación entre los universitarios, especialmente aquellos que son de fuera de Madrid: "¿Cómo pagaré otro mes de alquiler?", es la pregunta que se impone en el campus.

Ampliar dos semanas de curso supone un coste difícil de asumir para el bolsillo de los estudiantes que se verían obligados a abonar un mes adicional de alquiler y en otros casos a renunciar a compromisos laborales planificados, según revelan tres asociaciones de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM): 'Contracorriente', 'Pan y Rosas' y 'Revoluciona tu Universidad' y avalan, hasta ahora, más de 17.000 firmas en una petición publicada en Change.org.

En declaraciones a Efe, Andrea Barberá, representante de la lista estudiantil 'Revoluciona tu Universidad', que forma parte del claustro de la UAM, ha resumido en una palabra: "Desaprobación", el sentir del alumnado ante las medidas propuestas por los consejos rectores de las universidades madrileñas, "que hacen a puerta cerrada y sin contar con los estudiantes ni con gran parte de la comunidad educativa".

Por ello Barberá explica que si hubieran sido llamados a esa reunión hubieran puesto sobre la mesa sus "medidas de emergencia" para los que están pagando alquileres pero también matrícula gratuita en todas las asignaturas que los estudiantes se vean obligados a repetir el próximo curso por esta situación de crisis sanitaria.

En este escenario, 'Revoluciona tu universidad' ha hecho público un comunicado en el que llaman al alumnado a no aceptar ninguna de las resoluciones que se discuten "a espaldas" de los estudiantes y proponen un "debate y una votación telemática" para decidir si quieren o no alargar dos semanas el curso académico.

"Nos negamos a que prorroguen el curso sin nuestro consentimiento" subrayan en el texto que han difundido y donde reivindican una "consulta vinculante" que implique a profesores, estudiantes y personal no docente de la universidad.

Y para un mayor alcance de la movilización, la petición ha llegado a la plataforma Change.org.

"Mantener el calendario académico en las universidades" es el título de la solicitud promovida a modo particular por un universitario (Alexander Martínez Garrido) a raíz de la suspensión de la actividad docente en todos los centros educativos de la Comunidad de Madrid, y que ya acumula más de 17.000 firmas.

Los firmantes comparten la idea de que el "trastocamiento de fechas afectaría negativamente a gran parte del alumnado" que van a tener que pagar un mes más, reembolsar billetes de tren o avión y en ocasiones perder otras reservas previas hechas con el calendario original en mente.

"Pérdidas que muy posiblemente afecten a miles de euros, y que muchos alumnos apenas se pueden permitir", añade la petición que incide en que "toda la comunidad educativa está afectada negativamente" por la severidad de unas medidas que "no justifican" retrasos en el calendario docente.

Sorpresa y enfado fue la reacción de los universitarios madrileños cuando conocieron que el curso se prorrogaba dos semanas.

Juan Adsuara, delegado en la Facultad de Filosofía de la UAM, explica a Efe que esa fue la primera respuesta de sus compañeros ante una medida que no fue consultada al alumnado y de la que prácticamente se enteraron por redes sociales y medios de comunicación.

Y para esos alumnos de fuera de Madrid, que deberán contar con un dinero extra para pagar el alquiler de junio, Adsuara considera que "lo justo" sería exigir al Gobierno algún tipo de compensación y a modo de ejemplo plantea que se les eximiera de pagar el dinero adicional que supone unas semanas extra.

Este delegado de Facultad coincide en que las decisiones adoptadas hasta ahora en relación al curso académico y su prórroga se han hecho sin meditar "y lo que es peor sin pensar en el efecto colectivo".

"Deciden a puerta cerrada, en sus despachos", señala este estudiante que insiste en la mala costumbre del rectorado de no hacer partícipe al alumnado de decisiones de esta trascendencia.