¿Por qué se pierde gusto y olfato?: Navarra investiga los efectos del covid-19

Un consorcio, formado por más de 600 profesionales de 50 países, pone de manifiesto la importancia de confirmar el diagnóstico a aquellas personas que presenten alteraciones en la capacidad olfativa y gustativa

25.05.2020 | 10:47
De izda. a dcha: Karina Ausín, Naroa Mendizuri, Joaquín Fernández, Enrique Santamaría y Mercedes Lachén.

Navarrabiomed participa en una investigación internacional que ha confirmado que la gran mayoría de las personas enfermas con coronavirus experimentan pérdida de olfato y gusto. Esta iniciativa se enmarca dentro de un consorcio internacional integrado por más de 600 profesionales de 50 países.

El doctor Enrique Santamaría Martínez, investigador principal de la Unidad de Neuroproteómica Clínica de Navarrabiomed, lidera la participación del centro en un consorcio internacional que ha confirmado la relación directa entre COVID-19 y la anosmia (pérdida de olfato) y la reducción de la capacidad gustativa en estadios tempranos de la enfermedad.

Más de 600 profesionales de 50 países colaboran en este estudio, cuyos hallazgos pueden conllevar implicaciones en la adjudicación de pruebas diagnóstico en nuevos brotes, ha informado el Gobierno navarro a través de un comunicado.

El pasado 7 de abril, el Consorcio Global para la Investigación Quimiosensorial (GCCR) lanzó una encuesta masiva con el fin de recoger información sensorial sobre la capacidad olfativa y gustativa que perciben los participantes, personas diagnosticadas con una prueba objetiva (test PCR o valoración clínica) en un periodo máximo de 15 días antes de responder el cuestionario.

Se les pidió que cuantificaran el olfato, el gusto y la función quemestesis (su capacidad para oler, saborear y percibir sensaciones de enfriamiento, hormigueo y ardor en la boca) antes y durante la enfermedad COVID-19, entre otras variables. Además, se les pidió que señalaran cualquier obstrucción nasal que se hubiera producido.

El consorcio obtuvo resultados preliminares 11 días después, el 18 de abril, y publicó los hallazgos el 8 de mayo en el repositorio público de acceso libre medrxiv.org. Un total de 4.039 personas de más de 40 países cumplimentaron la encuesta y el análisis de los resultados evidencia que el olfato, el gusto y la quemestesis se reducen significativamente en pacientes diagnosticados con enfermedad COVID-19.

Desde el Gobierno navarro han explicado que la obstrucción nasal no parece estar asociada con estas pérdidas, lo que sugiere que puede ser un indicador para diferenciar la infección por SARS-CoV-2 de otras infecciones virales como el resfriado o la gripe (enfermedades que sí producen obstrucción nasal).

De este modo, la reducción de la capacidad olfativa y gustativa puede tomarse como una característica distintiva de posibles casos COVID-19 que lleguen a hospitales y/o centros de salud y que requieran confirmación de la enfermedad mediante test diagnóstico.

El proyecto se diferencia de otros estudios previos sobre habilidades quimiosensoriales y COVID-19, ya que propone un enfoque internacional masivo en un marco colaborativo de ciencia abierta. La iniciativa está dirigida por Valentina Parma (Temple University, Filadelfia, EEUU), John Hayes (Penn State, EEUU), Thomas Hummel (Technische Universität Dresden, Alemania), Steve Munger (Universidad de Florida, EEUU) y Danielle Reed (Monell Chemical Senses Center, EEUU), entre otros.

INVESTIGACIÓN EN CURSO

A día de hoy el consorcio ha recibido ya más de 37.000 respuestas y la encuesta continúa activa. Desde Navarrabiomed se anima a que aquellas personas que hayan experimentado recientemente alguna enfermedad respiratoria, incluido COVID-19, que acceda a https://gcchemosensr.org/ y complete la encuesta en uno de los 29 idiomas disponibles.

"La participación de los y las pacientes es clave para determinar la sintomatología que ocasiona el SARS-Cov-2. Actualmente, existen comités dentro del consorcio para organizar la puesta en marcha de proyectos de investigación específicos que utilicen toda la información recopilada en la iniciativa GCCR", ha señalado el doctor Santamaría.

La Unidad de Neuroproteómica Clínica está interesada en averiguar por qué se produce la pérdida de olfato en pacientes COVID-19. Para ello, ha establecido una colaboración con el grupo del doctor David Escors (Unidad de OncoInmunología, Navarrabiomed) para esclarecer los mecanismos moleculares que se alteran a nivel olfatorio por acción del virus SARS-CoV-2.

"Una de las vías de acceso del coronavirus es a través de la cavidad nasal, por lo que analizar la ruta 'olfato-cerebro' nos puede proporcionar información sobre por qué se han observado derrames cerebrales, epilepsia y encefalitis en algunos pacientes COVID-19", ha detallado el especialista.

Por otra parte, y según resultados preliminares del estudio de seroprevalencia realizado por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III, la pérdida de olfato no sólo hay que considerarla un síntoma temprano de patología COVID-19, sino que puede ser un predictor de respuesta inmune", ha precisado Santamaría.

En este sentido, la Unidad de Neuroproteómica Clínica de Navarrabiomed, en colaboración con instituciones sanitarias públicas y privadas de la Comunidad foral, trabaja actualmente en el desarrollo e implementación de medicina de precisión olfatoria que, junto con análisis inmunológicos, permitan diagnosticar y monitorizar de manera más eficaz múltiples patologías que cursan con pérdida de olfato, entre ellas la enfermedad COVID-19.