Pamplona vivió un episodio de riesgo extremo durante el pasado fin de semana que terminó con la detención de un hombre por varios delitos graves, entre ellos conducción temeraria con manifiesto desprecio por la vida de los demás, atentado contra agentes de la autoridad y daños.
Los hechos se remontan a días anteriores, cuando se tuvo conocimiento de que un vehículo Toyota Corolla se presentaba de manera reiterada frente a las puertas de acceso de las comisarías de la Policía Foral y de la Policía Municipal de Pamplona. Según fuentes policiales, el conductor realizaba "maniobras arriesgadas, incluyendo acelerones, frenazos y emisiones de ruidos fuertes", en lo que parecía una actitud "provocadora" antes de marcharse del lugar.
Ante esta situación, se activó un dispositivo de búsqueda coordinado entre ambas policías. Durante la noche del jueves al viernes, agentes de paisano lograron localizar el vehículo circulando por la Avenida Pío XII a una velocidad estimada "en torno a los 150 kilómetros por hora", a las 2:30 horas de la madrugada.
Al intentar dar el alto al conductor, colocando ya los identificativos propios de la Policía, en el cruce con la avenida Sancho el Fuerte, este reaccionó "con un desprecio manifiesto por la autoridad y la seguridad de los agentes": hizo caso omiso a las órdenes del coche policial que había comenzado a perseguirlo. El conductor realizó "varios giros en la conducción, embistió al coche de los agentes haciendo imposible la continuación de la persecución y se dio a la fuga". También llegó a conducir "en dirección contraria, con coches de frente, al menos durante 500 metros", según reconoció el propio denunciado en su declaración en el juzgado.
Horas después, el vehículo fue localizado estacionado en un garaje, lo que permitió a los agentes, uniformados, acudir al domicilio del implicado y proceder a su detención. La persona fue puesta a disposición judicial junto con el atestado correspondiente, y el juez decretó su ingreso en prisión.
Desde la Policía Foral destacaron la coordinación con la Policía Municipal como clave para resolver el caso y subrayaron la gravedad de este tipo de conductas, que ponen en riesgo tanto a la ciudadanía como a los propios agentes encargados de velar por la seguridad.
53 accidentes y 15 personas detenidas
En el ámbito del tráfico, las patrullas de Policía Foral atendieron un total de 53 accidentes durante el fin de semana, que se saldaron con tres personas heridas trasladadas a distintos centros sanitarios, entre ellos el Hospital Universitario de Navarra, y daños materiales en vehículos y vías. Las localidades de Leitza, Lakuntza y Ribaforada registraron los incidentes con heridos, mientras que la autopista AP-15 se convirtió en la vía con mayor siniestralidad, con cuatro accidentes durante el fin de semana.
Un dato que llama la atención es la implicación de especies cinegéticas en 22 de los siniestros: 16 jabalíes y 3 corzos, entre otros animales, se vieron involucrados en colisiones con vehículos.
En paralelo, cinco conductores fueron citados para juicio rápido por delitos de tráfico: tres por circular sin permiso en vigor (Ablitas, Pamplona y Allo) y dos por conducir bajo los efectos del alcohol (Cintruénigo y Villava/Atarrabia).
En materia de seguridad ciudadana, las oficinas de atención ciudadana (ODAC) recogieron 72 denuncias por distintos delitos, entre ellos amenazas, coacciones, apropiación indebida, daños en vehículos, extorsión, falsificación de documentos privados, lesiones, malos tratos en el ámbito familiar, ocupación de inmuebles sin autorización, robo con fuerza y usurpación del estado civil.
Se abrieron diligencias a 15 personas detenidas o investigadas, por distintos ilícitos, entre los que se incluyen:
- Requisitorias judiciales nacionales (1)
- Malos tratos en el ámbito familiar (3)
- Lesiones (2)
- Daños (1)
- Atentado, resistencia y desobediencia a agentes (2)
- Quebrantamiento de medidas cautelares (4)
- Riña tumultuaria (2)
Destacan especialmente las 11 denuncias por amenazas y las 24 por hurto, lo que refleja la diversidad de situaciones que atiende diariamente la Policía Foral.