El toque de queda y el fin de la vida social se imponen en Europa

Las principales ciudades se decantan por restringir la movilidad sin llegar al confinamiento

21.10.2020 | 00:54
Una policía multa a un ciclista que se había saltado el toque de queda en el centro de Bruselas. Foto: Europa Press

bruselas – Muchos países europeos están registrando un número de contagios por covid-19 que nunca vieron durante los peores momentos de la pandemia en marzo. Sin embargo, el número de fallecidos continúa muy por debajo de los niveles previos. Ante el gran aumento de contagios de los últimos días, las capitales se decantan por cerrar bares y limitar la vida social, pero descartan el confinamiento total. Bélgica es el Estado miembro con medidas más severas.

La segunda oleada de la covid-19 está golpeando a algunos países europeos con más contundencia que la primera. Es el caso de Bélgica, que durante marzo ya se situaba como uno de los países con más contagios por 100.000 habitantes del mundo. A día de hoy es el segundo país europeo con más nuevos casos de covid-19 y el primero con medidas en vigor más severas.

El país que acoge a las instituciones europeas alcanzó el martes pasado los más de 10.000 casos de coronavirus en un solo día. Desde el Gobierno aseguran que la situación "es más seria" que durante el confinamiento nacional decretado en marzo. Este mismo lunes, entran en vigor las nuevas medidas restrictivas del Ejecutivo para frenar la propagación.

Cafeterías, bares y restaurantes permanecerán cerrados durante un mes. El país estará bajo toque de queda desde las 00.00 hasta las 05.00 de la mañana y los contactos cercanos quedan reducidos a una persona. Es la respuesta para "frenar el tsunami", según el ministro de Sanidad, que reconoce que se está perdiendo el control de la situación. Frank Vandenbroucke ha reconocido recientemente a los medios locales que muchas zonas del país, como la capital, "son las más peligrosas de Europa".

En la UE, por delante de Bélgica (701) solo se encuentra Chequia, con una tasa de incidencia de 828 casos por cada 100.000 habitantes durante las dos últimas semanas. El Gobierno de Andrezj Babis ha ordenado el cierre de colegios, residencias, bares y restaurantes hasta el 3 de noviembre y limitado las reuniones sociales a seis personas. Otra de las medidas decretadas es la prohibición de beber alcohol en público.

El país del Este también registra cifras mucho peores que en marzo. Con poco más de 10,7 millones de habitantes, ha superado los 11.000 contagios diarios y ya suma más de 170.000 casos. Sin embargo, los ciudadanos no han acogido de forma calurosa las medidas restrictivas y durante el fin de semana se vieron intensas manifestaciones que acabaron con choques con la policía.

En línea con las medidas belgas, Países Bajos ha optado por un "confinamiento inteligente". Recomienda a las personas teletrabajar en toda la medida de lo posible y reducir al máximo los desplazamientos. No se podrá comprar alcohol a partir de las 20.00 y los bares y restaurantes estarán cerrados hasta nuevo aviso.

Francia también asiste a cifras récord en esta segunda sacudida. Tras registrar más de 30.000 nuevos casos en 24 horas, el Gobierno de Emmanuel Macron ha decretado el toque de queda nocturno –desde las nueve de la noche hasta las seis de la mañana– para París y otras ocho grandes ciudades durante al menos un mes. Sin embargo, el inquilino del Elíseo no opta por el cierre total de restaurantes ni por el confinamiento generalizado de marzo y busca así frenar la vida social de los franceses por la noche bajo multas que comienzan en los 135 euros.

Eslovaquia, por su parte, declaró hace dos semanas –y por segunda vez durante este año– el estado de emergencia. Con ello, ha cerrado gimnasios y colegios. Su primer ministro Igor Matovic ha anunciado además que habrá test gratuitos para toda la población para fortalecer la detección precoz de los casos.

El país más golpeado durante los primeros coletazos de la pandemia ha despertado de su milagro. Parecía que Italia estaba esquivando con éxito los nuevos latigazos del coronavirus, pero ayer anunció que impondrá un toque de queda nocturno en dos de sus regiones más pobladas, Lombardía y Campania.

Tras romper la barrera de los 10.000 casos diarios, el primer ministro Giuseppe Conte ha anunciado nuevas medidas, que pasan por el cierre a medianoche de los restaurantes y a las 6 de la tarde los bares que no tengan servicio de comida. Las mesas deberán de contar con un máximo de seis personas. La vecina Austria también ha anunciado nuevas medidas y ha limitado de doce a seis los encuentros sociales.

Por su parte, Polonia impone la obligatoriedad de llevar mascarillas en las zonas rojas y ordena las clases virtuales en estas áreas del país. El Gobierno ha habilitado horarios especiales para que los más mayores puedan ir a hacer la compra de forma más segura y decidido que los restaurantes echen el cierre a las 21.00.

Alemania, que desde marzo ha sido un ejemplo de contención frente a sus vecinos, también alcanza cifras de contagios récord, que nunca alcanzó durante la primera ola. Sin embargo, bares, restaurantes y colegios permanecerán abiertos y las medidas solo afectan de momento a un cierre previo de los establecimientos y una reducción de personas durante el mismo evento. En España, solo Navarra y Cataluña han ordenado el cierre de bares, cafeterías y restaurantes.

Ante los nuevos repuntes de la pandemia, Europa opta por aplicar medidas localizadas y tibias. En muchos lugares hay más casos detectados que nunca antes, pero hay que tener en cuenta que también se hacen más test y pruebas PCR que durante los primeros meses de la covid-19. Aunque los hospitales no han colapsado y el número de fallecidos es muy inferior a los datos de marzo, abril o mayo, la Organización Mundial de la Salud ha advertido de que la situación amenaza con estar fuera de control. Desde la OMS y la Comisión Europea han pedido recientemente a las capitales que lleven a cabo todas las medidas pertinentes para evitar un confinamiento total que tendría consecuencias incalculables para unas economías ya muy contagiadas por la fiebre de la covid-19.

Gales se convirtió el lunes en el primer territorio europeo en decretar un confinamiento total durante las próximas dos semanas.