Canarias recibió desde el viernes 2.700 migrantes por mar

Las cifras suponen récords en volumen de llegadas en un día, mayor afluencia en 24 horas y mes con más rescates (5.328)

10.11.2020 | 01:03
Una patera llega al muelle de Arguineguín, en Gran Canaria. Foto: Efe

LAS PALMAS DE gran canaria – Canarias recibió desde el viernes 2.700 inmigrantes llegados en casi un centenar de pateras, lo que supone un triple récord: no hay precedentes en toda su historia de una afluencia como esa en solo 48 horas, ni tampoco se tiene constancia de una jornada como la del sábado con 1.461 rescatados, mientras que el domingo llegaron otros 727 a bordo de 25 cayucos.

"Nunca habíamos vivido algo así, sobre todo lo del sábado", reconoció ayer un miembro de Cruz Roja, veterano de la crisis de los cayucos de 2006-2007. Las cifras de este fin de semana impulsan el balance global del año al entorno de las 15.000 personas llegadas en patera a Canarias, todavía lejos de los 31.678 inmigrantes que desembarcaron en las islas en 2006; aun así, 2020 ya va a pasar a la historia.

Desde que en 1996 llegó a Fuerteventura la primera patera de la que se tiene conocimiento en Canarias, el año en curso es el segundo más intenso en flujos de inmigrantes de toda la historia, por encima del segundo ejercicio de la crisis de los cayucos, 2007, cuando arribaron a las islas 12.478 irregulares.

Además, establece tres récords: mayor volumen de llegadas en un solo día, el sábado 7 de noviembre, con 1.461; mayor afluencia en 48 horas seguidas, con 2.188 este fin de semana; y mes con más rescates, el pasado octubre, con 5.328 personas.

Desde el 1 de septiembre Canarias ha recibido 160 inmigrantes diarios en patera, un ritmo que duplica al del año de mayor afluencia de la crisis de los cayucos, cuyo promedio fue de 87 diarios. Además, la mayor parte de las llegadas del último mes –y también del fin de semana– se concentran en una sola isla, Gran Canaria, lo que ha provocado que el campamento de emergencia del muelle de Arguineguín comenzara este lunes con 1.871 inmigrantes a la espera de que les tomen la filiación, les hagan las pruebas de covid y les asignen una plaza en la red de acogida humanitaria, ya desbordada.