El programa de promoción de la salud en la comunidad gitana atiende a 3.000 personas

Son 851 familias las que acceden al proyecto, pionero en Navarra desde 1987 y que supone una referencia en este ámbito

05.12.2020 | 01:05
Miembros de Gaz Kalo.

El Programa de Promoción de la Salud de la Comunidad Gitana, en el que participan el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra , once promotoras de salud gitanas y asociaciones como Gaz Kaló, La Majarí y La Romaní, atiende en la Comunidad Foral a 851 familias, lo que permite llegar a cerca de 3.000 personas. Pionero en Navarra desde 1987, el proyecto supone una referencia en educación entre pares, mediación, coordinación intersectorial, trabajo en red con entidades gitanas y empoderamiento del pueblo gitano, tiene en cuenta la situación de salud de la comunidad gitana y los marcos técnicos y políticos vigentes. Recibió por ello varios premios y reconocimientos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Sanidad.

Este año, debido a la pandemia, las promotoras de salud y las entidades gitanas han adaptado el programa a las diferentes circunstancias causadas por la covid-19, que también han incidido en la situación de la población. Así, se ha llevado a cabo una importante labor de información y asesoramiento a las familias sobre las medidas y el confinamiento, atención a necesidades básicas, contención de la incertidumbre, miedos y ansiedad mediante un trabajo de coordinación con otros departamentos y servicios (Salud, Serv. Sociales y Educación).

Más allá de la pandemia, el Programa de Promoción de la Salud de la Comunidad Gitana detecta que, al igual que en la población general, entre las principales necesidades de salud a la hora de trabajar con la población gitana se sitúan la promoción de la alimentación y el ejercicio físico saludable, la prevención de accidentes, la reducción del consumo de tabaco y alcohol, y la promoción de los autocuidados en las enfermedades crónicas. Sin embargo, los indicadores de salud en la comunidad gitana son peores que en la población general, a causa de los determinantes de salud, ya que los comportamientos en esta área no dependen solo de la persona, sino también de las condiciones y oportunidades que ofrecen los entornos físicos, educativos, de ocio y socioeconómicos.