Fallece un ciclista de 66 años al ser arrollado por una furgoneta en San Martín de Unx

Regino Ayesa, casado, padre de una hija y vecino de Ujué, fue profesor 32 cursos en la ikastola de Tafalla

10.09.2020 | 22:11
Carretera del accidente mortal

Un ciclista de 66 años y vecino de Ujué, Regino Ayesa Sola, falleció anoche como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido en el término municipal de San Martín de Unx, a unos 2 kilómetros de la localidad, en el que resultó atropellado por un vecino de la zona que conducía una furgoneta. El suceso se registró sobre las 21.00 horas, según informaron fuentes del Gobierno de Navarra, y tuvo lugar a la altura del kilómetro 1,5 de la carretera NA-5310. Al parecer, el ciclista salía de un camino cuando fue atropellado por el vehículo.

El centro de coordinación de SOS Navarra movilizó hasta el lugar del siniestro una ambulancia medicalizada, cuya dotación atendió a la víctima, que falleció como consecuencia de las heridas sufridas, incluido un traumatismo craneal y policontusiones. El cuerpo fue traslado al Instituto Navarro de Medicina Legal, en Pamplona. Agentes de la Policía Foral se desplazaron hasta San Martín de Unx para hacerse cargo de la investigación del accidente. También acudió una dotación del parque de bomberos de Tafalla. Con este accidente, ya son catorce las personas que han muerto este año en las carreteras navarras. Es el primer ciclista fallecido.

un referente euskaldun en la zona media 

Regino Ayesa estaba casado y tenía una hija. Era un reconocido vecino de Ujué, pueblo donde nació y del que estaba enamorado, y todo un referente euskaldun en la Zona Media. Se diplomó en Magisterio y trabajó durante 32 cursos escolares en la ikastola Garcés de los Fayos de Tafalla. Anteriormente, también trabajó en el colegio público Lorenzo Goikoa de Villava. Fue un defensor acérrimo de la lengua vasca, que había aprendido de niño en Balmaseda (Bizkaia) y que perfeccionó con AEK en Pamplona, y su deseo siempre había sido dedicarse a la enseñanza del euskera cerca de su hogar, algo que pudo realizar con felicidad.

Era también un activo miembro de la plataforma en defensa del Patrimonio de Navarra, que lucha contra la inmatriculación de bienes por parte de la Iglesia Católica. Además, era un deportista consumado al que le gustaba practicar todo tipo de disciplinas, con especial afición en los últimos años por la bicicleta y la natación. Cuando era más joven jugó a fútbol en Murillo y disputó los campeonatos de Boscos en Pamplona y el de Las Heras en Tafalla.