Aday Mara conquista Estados Unidos
El pívot zaragozano de 21 años se convierte en el primer jugador estatal de la historia en lograr el título de la NCAA, la liga universitaria de baloncesto estadounidense
“¡¡¡Histórico!!! Me alegro mucho por ti, Aday, te lo mereces”, proclamó Pau Gasol, quien de algún modo se vio reflejado en la figura de un joven que emigró a Estados Unidos para impulsar su carrera, alguien que acababa de hacer historia para el baloncesto estatal al convertirse en el primer campeón de la NCAA, la liga universitaria de baloncesto estadounidense, la cuna del talento global, allí donde comienzan a forjarse las futuras grandes leyendas de la NBA. “Saber que uno de mis ídolos me está viendo jugar al baloncesto es una sensación increíble”, comentó el joven Aday Mara (7-IV-2005) sobre el impacto que está generando, con Gasol atento a sus andanzas, al igual que los más de 70.000 espectadores que se dieron cita en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis para presenciar la final. Porque la NCAA es la ventana para detectar a la próxima gran estrella del baloncesto mundial. Y todos quieren anticiparse a la confirmación. Mara, pívot con 2,21 de estatura, es uno de esos prospectos que apuntan maneras, un proyecto de gran jugador que viajó desde su Zaragoza natal a Estados Unidos para erigirse en conquistador.
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La irrupción de Mara en el baloncesto estatal fue temprana. A los 16 años debutó con el Casademont Zaragoza en un partido de la FIBA Europe Cup. Casi un año más tarde, Jaume Ponsarnau concedió al espigado pívot zaragozano la oportunidad de estrenarse en la ACB con el equipo de su tierra. Fue el salto que confirmó a uno de los mayores talentos de su generación. En paralelo, se colgó la medalla de plata en el Mundial sub’17 tras caer en la final contra la selección de Estados Unidos, liderada por Cooper Flagg, último número 1 del draft de la NBA. Mara cerró el torneo con 12,6 puntos, 5 rebotes y 1,9 tapones por partido.
El salto al baloncesto universitario estadounidense
Después de 22 comparecencias en la temporada regular, Mara decidió continuar su trayectoria en el baloncesto universitario estadounidense. En 2023 se despidió del Zaragoza, donde su padre, Francisco Javier Mara, llegó a disputar 5 partidos de la ACB. Mara puso rumbo a la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) para jugar en la NCAA.
Pero en UCLA se interrumpió su progresión. Venía de promediar 11 minutos de juego por compromiso, con 5,3 puntos, 3,2 rebotes y 1 robo en Zaragoza. En su nuevo destino la cifra descendió a 9 minutos, 3,5 puntos y 1,9 rebotes. En el segundo curso en UCLA sus números crecieron ligeramente. Aumentó su concurso a 13 minutos, 6,4 puntos, 4 rebotes y 1 asistencia por cita. Pero Mara seguía siendo una pieza de recambio, un relevo. El técnico Mick Cronin empezó hablando bien de Mara, pero a la hora de la verdad apostaba por el turco Adem Bona, dos años mayor que el zaragozano, para ejercer como el pívot titular. “Es un chico divertido, pero además está trabajándoselo. Lo más importante es que uno mismo se conciencie. Él lo ha hecho, sabe que debe mejorar en términos de acondicionamiento y fuerza además de como jugador”, expresó el entrenador de UCLA.
El cambio a los Michigan Wolverines
Con el transcurso de las semanas, Cronin endureció su discurso. “Si entras en el partido y luchas por minutos, como lo ha hecho Aday Mara, lo último que puedes hacer es darte la vuelta... y es lo primero que hizo”, criticó tras un partido en el que Mara accedió a la cancha y protagonizó dos pérdidas de balón. Aquel día disputó 3 minutos. Cronin firmó una sentencia. Al término de la segunda temporada en UCLA, Mara aceptó la oferta de los Michigan Wolverines. Y ahí comenzó una historia que ha tenido el mejor final posible. Primero se convirtió en el primer jugador estatal masculino en alcanzar la Final Four. En la semifinal del pasado sábado firmó su récord personal en la NCAA: en los 30 minutos que estuvo sobre la pista ante Arizona Wildcats contribuyó con 26 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias y 2 tapones. “La clave son tres horas de siesta”, bromeó tras la contundente victoria por 91-73.
“Después de quizás dos años sin tener la oportunidad de demostrar de lo que era capaz, ahora estoy en esta posición. Fue un año largo y difícil, pero también divertido. Nos lo estamos pasando bien. Sabemos que sólo falta uno más, así que vamos a intentar conseguirlo”, reflexionó recordando su aciago paso por UCLA. En menos de un año ha protagonizado un giro radical. ¿Qué ha cambiado desde que dejó Los Ángeles y la disciplina de Cronin? “Si empiezo, no acabo”, comenzó Mara. “Ha cambiado en confianza, estilo de juego, compañeros... Tantas cosas que, hablándolo con mis padres, me hacía gracia de cómo te puede cambiar la vida en tan poco tiempo. Estoy contento porque creo que tomé la mejor decisión posible”, detalló.
Gasol, por su parte, buscó hacer eco de la noticia. “¡Aday Mara es el primer jugador de baloncesto masculino español en jugar la final de la NCAA! Y no solo es jugarla, sino haber llegado a ella jugando tan bien y siendo pieza clave”, publicó en las redes sociales.
Miembro del quinteto ideal de la NCAA
El día de su 21 cumpleaños, en la madrugada del lunes 6 al martes 7 de abril, Mara se convirtió en el primer jugador estatal en proclamarse vencedor del campeonato universitario de baloncesto de Estados Unidos. Los Wolverines doblegaron a UConn, que disputaba su tercera final en cuatro años. El marcador se congeló en 69-63. Mara finalizó con 8 puntos, 4 rebotes, 1 asistencia, 1 recuperación de balón y 1 tapón en la media hora que disputó para dejar cerrar el March Madness, como se conoce al torneo, con un promedio de 14,7 puntos, 5,7 rebotes, 3,2 asistencias y 2,3 robos por partido. Cifras que le han valido para alojarse en el quinteto ideal de la NCAA junto a sus compañeros Morez Johnson Jr. y Elliot Cadeau, y los miembros de UConn Tarris Reed Jr. y Alex Karaban, todos ellos estadounidenses. El trofeo MVP del torneo fue a parar a manos de Cadeau.
"Sabía que mi tiempo iba a llegar"
“Necesito un par de días para darme cuenta de todo esto”, acertó a decir Mara, que admitió que “ni me lo esperaba cuando estaba en España, ni pensaba que podía pasar cuando estaba en UCLA. Es todo una sorpresa y una experiencia increíble”. “Esto va a estar aquí en mi corazón por mucho tiempo, durante toda mi vida”, prosiguió tras conquistar la NCAA con el equipo de Míchigan, que se adjudicó el segundo título universitario de su historia tras el logrado en 1989, y ante uno de los conjuntos más laureados gracias a sus seis trofeos, obtenidos entre 1999 y 2024.
“Tengo muchas emociones pensando en mi familia, en todos los que estuvieron allí desde el primer momento, cuando era niño, todos los entrenadores y todos los equipos por los que pasé. Ha sido una carrera difícil, pero he tenido paciencia y sabía que mi tiempo iba a llegar. Gracias a todos los que creyeron en mí”, añadió. El técnico de los Wolverines, Dusty May, es quien ha sabido extraer el potencial. “Me ha hecho disfrutar del baloncesto otra vez”, confesó el aragonés.
El horizonte se abre ahora para Mara. El March Madness, que ha facturado casi 890 millones de euros por los derechos audiovisuales, puede haber sido la catapulta definitiva para alcanzar la NBA. Las predicciones sitúan a este joven zaragozano en la primera ronda del draft y con opciones de aparecer entre los veinte primeros elegidos. Es probable que no alcance el tercer puesto de su ídolo, Pau Gasol, pero al menos ya cuenta con él como seguidor.