Más de 4.700 personas se dieron cita en el Navarra Arena para presenciar el espectáculo de los Harlem Globetrotters, que llegaron a Pamplona dentro de su gira por España con motivo de su centenario. Bajo el nombre de La gira de los 100 años, el equipo recorre el país entre el 14 y el 24 de mayo en una serie de paradas que ya han pasado por otras ciudades y que aún llevarán el show a Tarragona, Barcelona y Valencia antes de concluir la gira.

El encuentro, disputado frente a los Washington Generals, arrancó con la presentación de ambos equipos al ritmo de Gasolina, de Daddy Yankee, en una puesta en escena más cercana a un espectáculo musical que a un partido convencional. Desde los primeros instantes comenzaron los gritos y aplausos de los más pequeños, que trataban de llamar la atención de los jugadores desde las primeras filas mientras estos respondían con gestos, saludos y bromas constantes.

Pronto quedó claro que el marcador iba a ocupar un papel secundario. Mark Splash Blount abrió el tono más cómico mojando a una parte de la grada con una botella mientras Bulldog Mack, principal showman del equipo, asumía el protagonismo absoluto sobre la pista. El jugador mantuvo una interacción continua con el Navarra Arena, alentando al público para que gritara, aplaudiera y participara en cada acción.

El espectáculo fue alternando triples lejanos, pases imposibles y acciones humorísticas. Incluso el árbitro llegó a integrarse en una de las jugadas, elevando todavía más el tono gracioso de una exhibición en la que las simulaciones de lesiones, las caídas exageradas y las bromas formaban parte del show. Cada lanzamiento desde larga distancia provocaba reacciones entre los asistentes, alternando lamentos y ovaciones según el desenlace de la jugada.

La primera gran interacción directa con la grada llegó cuando Torch, de los Globetrotters, invitó a una niña a bajar al centro de la pista para enseñarle varios trucos con el balón, una escena que creó una de las ovaciones de la tarde. Tampoco faltó la participación de Globie una de las mascotas, que realizó acrobacias, caídas y movimientos exagerados sobre el pabellón.

Con el paso de los minutos, el ambiente fue ganando todavía más intensidad. Bulldog Mack recorrió parte de la grada con un cubo de palomitas, haciéndose selfies con los aficionados y lanzando las palomitas al aire cada vez que recibía una canasta, en otra escena cómica de la tarde. Poco después, Mack, que ya estaba en su salsa, sacó a bailar a un espectador al centro de la pista ante los aplausos y gritos de los 4.700 asistentes. Mientras tanto, el intercambio constante de triples y mates mantenía el espectáculo en el plano deportivo.

El tramo final del espectáculo derivó hacia el lado más cómico. Aun así, el juego mantuvo momentos de anotación, con canastas en ambos equipos y un ritmo que seguía alimentando la dinámica del show.

Uno de los momentos más celebrados llegó con la entrada de un niño a la pista, invitado a participar en varios lanzamientos. Tras varios intentos fallidos, logró encestar a la tercera, desatando la ovación del Navarra Arena y festejando la acción junto a varios jugadores de los Harlem Globetrotters con la tan conocida celebración de Cristiando Ronaldo. El pequeño fue además obsequiado con una camiseta firmada por todos los jugadores.

A partir de ahí, los propios jugadores continuaron alimentando la interacción con el público, originando olas en las gradas, que recorrían el pabellón de lado a lado. En otro momento del tramo final, el partido se detuvo para jugar en cámara lenta, donde incluso se pidió al público replicar las olas al mismo ritmo.

Finalmente, el show concluyó con las 4.700 personas en pie, a petición de los jugadores, para festejar por todo lo alto la última canasta de la tarde. De este modo, los Harlem Globetrotters cierran su sexta visita a Navarra a lo largo de sus cien años de historia. En el contexto de su gira, visitarán este viernes Tarragona, el sábado actuarán en Barcelona y el domingo, en Valencia, darán el cierre a diez días de actuaciones.