“Soy una jugadora muy versátil y humilde”. Así se describió en las horas previas al draft de la WNBA. Awa Fam, de 19 años, seguía los pasos de Pau Gasol, quien un cuarto de siglo antes se aventuró a Estados Unidos buscando proyectar su baloncesto a nivel mundial para convertirse en el jugador estatal con la selección más alta en el draft, el tercer puesto, elegido por los Atlanta Hawks, franquicia que le traspasó a los Memphis Grizzlies. El pívot de Sant Boi terminaría protagonizando una excelsa trayectoria en la NBA, con dos anillos de campeón y entrando a formar parte del selecto grupo que conforma el Salón de la Fama. El tiempo determinará el nivel del recorrido de Fam, quien por de pronto ya puede presumir de haber igualado a Gasol como jugador estatal mejor posicionados en el draft tras ser elegida en la tercera posición por las Seattle Storm.
La menor de tres hermanos es hija de la diáspora senegalesa. Sus padres, Arane y Madoumbe, dejaron atrás su país hace casi tres décadas en busca de un futuro más prometedor. Se asentaron en Santa Pola, Alicante, donde se crió Fam después de nacer en el Hospital de Elche. El sustento familiar procedía del trabajo como vendedores ambulantes en mercadillos, ofertando productos de origen africano como bolsos o bisutería. Fam encontró su pasión a orillas del Mediterráneo. Comenzó a practicar el baloncesto a los 8 años. Empezó a desarrollar su talento rodeada de niños hasta que se inscribió en el Polanens. Allí se acostumbró a jugar con niñas de edad superior. Pese a ello, su poderío físico la permitía destacar.
A los 12 años, cuando se alzaba 1,89 sobre el parqué, el trabajo de captación del Valencia Basket descubrió a Fam, que fue reclutada para jugar en L’Alqueria del Basket, el lugar del cual el propio Valencia presume al catalogarlo durante su puesta en marcha en 2017 como el mayor centro de baloncesto de formación de Europa. Se da la circunstancia de que su excompañera Raquel Carrera, también formada en el mismo lugar, era hasta la fecha la jugadora estatal con la selección más alta en el draft de la WNBA con el decimoquinto puesto en 2021, elegida por Atlanta Dream.
Ya a la tierna edad de 12 años, Fam descubría al mundo su sueño de madurez: jugar en la WNBA, la liga más poderosa del planeta. Pero aún quedaban etapas por quemar. Fue campeona de la Minicopa Liga F Endesa con la sección infantil y campeona de España cadete en dos ocasiones. A los 15 años, 5 meses y 15 días se convirtió en la jugadora más joven de la historia en debutar con el Valencia Basket. El técnico Rubén Ensino consideró acelerar los plazos en un partido de EuroCup ante el Ensino Lugo disputado en la Fonteta.
Cesión al Lointek Gernika
En 2024 recibió el Premio Princesa Leonor como mejor deportista estatal menor de 18 años. De cara a la temporada 2024-25, el Valencia cedió a Awa Fam y su compañera Elena Buenavida, dos de las mejores jugadoras jóvenes europeas, al Lointek Gernika. Para entonces Fam había participado en los cuatro últimos títulos del club, dos Ligas F Endesa, una Copa y una Supercopa. “Tendrá la oportunidad de continuar con su imparable progresión en un equipo que le permitirá tener minutos y protagonismo para seguir creciendo”, anunciaron desde el club.
Fam había renunciado a una oferta de la NCAA, la liga universitaria de baloncesto estadounidense, para permanecer en el baloncesto profesional. “No tenemos límite, queremos disfrutar, competir contra cualquier rival y ver dónde llegamos”, declaró la pívot alicantina para DEIA en su llegada al club gernikarra. “Venimos sin presión, no tenemos sensación de tener que demostrar nada. Hemos tenido unas experiencias que hemos aprovechado y solo detectamos confianza en nuestro proceso de crecimiento. Sabemos que tenemos mucho que mejorar, aquí tenemos la oportunidad de hacerlo y solo tenemos que enfocarnos en ello”, explicó Fam.
La pívot alicantina de ya 1,93 de estatura disputó 30 partidos en la Liga F Endesa con el Lointek Gernika, en los que promedió 24 minutos de juego, 10 puntos, 6,3 rebotes, 1,7 asistencias y 14 de valoración. La experiencia en el equipo vizcaino se concibe ahora como una etapa determinante; la permitió gozar de continuidad, asumir responsabilidades y en definitiva acelerar el proceso de desarrollo. Fam siempre se ha anticipado a la bisoñez.
Estreno con la selección estatal
El noviembre de 2024, Miguel Méndez concedió a Fam, de 18 años, la oportunidad de debutar en la selección española absoluta. En su estreno, ante Países Bajos, anotó 21 puntos y fue la más valorada. “No pienso en si estoy preparada para ser referente, sino en mejorar yo y en dar esa confianza al equipo y a Miguel para que me saque a la pista. Al final lo que me gusta es el baloncesto, fluyo y si sale bien, sale bien”, declaró. El pasado verano, con 19 años recién cumplidos, se colgó la medalla de plata en el EuroBasket tras caer en la final ante Bélgica, que remontó un parcial de 2-16 en los últimos 4 minutos para arrebatarle el título a España. Fam seguía quemando etapas.
Posteriormente, la alicantina regresó al Valencia Basket, donde esta temporada ha firmado 21 minutos por partido en la liga regular, 9 puntos, 4,7 rebotes, 1,4 asistencias y 11,2 de valoración. Hace solo unos días levantó el trofeo de la Copa. Fam ha ejercido un rol dominante y solo en su irregularidad en la Euroliga se puede encontrar un pero. Aunque esto último también puede achacarse a una cuestión de la juventud.
Primera no estadounidense del draft
Ahora el sueño se ha convertido en realidad. Ya es jugadora de la WNBA gracias al tercer puesto del draft, el primero de una jugadora no estadounidense y las más joven de las tres primeras seleccionadas. Fam solo se ha visto superada por Azzi Fudd (Dallas Wings), de 23 años, y Olivia Miles (Minnesota Lynx), también de 23 años. En cuarta posición quedó la gasteiztarra Lauren Betts, de 22 años, hija del exjugador del Baskonia Andy Betts. “Estar aquí, en la WNBA, es un sueño que tengo desde los 12 años”, recordó Fam tras conocerse la elección de las Seattle Storm.
“Quiero ser yo misma y seguir creciendo. Sé que soy joven, tengo 19 años, y llegaré a la WNBA con solo 20, pero también sé que soy madura”, añadió destilando confianza, dejando ver que jamás ha perdido la ambición de aquella niña que perseguía formar parte de la mejor liga del mundo. “Voy a asumir responsabilidades, dar lo mejor de mí y, sobre todo, aprender, también de las jugadoras más experimentadas”, prometió en el centro cultural The Shed de Nueva York, que acogió la ceremonia del draft. El futuro definirá su papel en el baloncesto. De momento, ya forma parte de la historia.