La población del barrio pamplonés de Mendillorri, y en especial el entorno del centro educativo IES Mendillorri BHI, ha mostrado de nueva su honda preocupación por la seguridad vial en uno de los puntos negros del tráfico, el paso de peatones de la carretera a Badostáin donde este viernes fue atropellado un joven de 28 años, que resultó herido grave con politraumatismos. Se trataba del mismo punto donde hace tan solo un año murió otro hombre de 58 años al resultar también atropellado.

Si ya este viernes cuando se produjo el siniestro, vecinos de Mendillorri se pusieron en contacto con este periódico para realzar la peligrosidad de la zona. Ahora se ha conocido que en junio del año pasado la apyma Bategin Guraso Elkartea (modelo D) ya realizó una solicitud al Ayuntamiento de Pamplona para que se llevara a cabo una actuación urgente entre los pasos peatones colindantes con la rotonda que conecta la carretera Badostáin y las calles Ustárroz y La Ermita. En concreto proponían la instalación urgente de un semáforo con pulsador y que se reforzara la iluminación. En la respuesta a dicha petición, el Ayuntamiento expuso que el grupo de Planificación Vial había estudiado la situación y observó que "el lugar está regulado por una rotonda y un paso de peatones. Se ha colocado un cojín berlinés para reducir drásticamente la velocidad de los vehículos que circulan por la calle Badostáin".

"El cojín berlinés resulta totalmente ineficaz"

Ante la insuficiencia de la respuesta, en noviembre de 2025, la misma apyma Bategin Guraso Elkartea, esta vez además unida a la apyma Urmendi (modelo castellano) y a la propia dirección del IES Mendillorri BHI, sumaron propósitos para volver a exigir al Consistorio una respuesta a un punto que consideran muy conflictivo y que el alumnado y restos de vecinos transitan a diario. Sobre la medida que adoptó el Ayuntamiento de Pamplona de instalar un badén o cojín berlinés, la petición desde el centro escolar recoge que dicha medida "ha sido totalmente ineficaz puesto que dicho badén se encuentra una vez se ha pasado el paso de peatones (en el caso de acceder a Mendillorri desde Lezkairu). Nuestros hijos, hijas y personal educativo del centro pasan diariamente por ese paso y son ellos y ellas quienes nos continúan transmitiendo el riesgo que existe al cruzar. Los vehículos continúan pasando a gran velocidad y en muchos de los casos frenando en el último momento y a escasos metros de los peatones".

A esta solicitud, ni siquiera hubo una respuesta por escrito del Ayuntamiento de la capital navarra y tan solo se manifestó que "repetían su conclusión de no ver necesario la instalación de un semáforo en ese paso de peatones".

Por ello, desde las apymas del centro escolar y desde la propia dirección seguiremos luchando porque el Ayuntamiento trabaje "por medidas reales de seguridad".