Zupo Equísoain: “En la retina queda aquel Portland campeón de Europa con Richardson, Garralda, Svensson...”
El pamplonés Zupo Equísoain, entrenador del Benidorm, visita la Catedral para medirse al Helvetia, pero, al estar expulsado, tendrá que ver el partido desde la grada
pamplona - Francisco Javier Zupo Equísoain (Pamplona, 07/05/1962) es el actual entrenador del Balonmano Benidorm, equipo que visita la Catedral para medirse al Helvetia Anaitasuna en un partido que le “motiva” puesto que regresa a casa, donde ya entrenó al San Antonio, a quien hizo campeón de Liga y campeón de Europa en una etapa de la que guarda buenos recuerdos. Sin embargo, no se podrá sentar en el banquillo este fin de semana porque fue expulsado en el último choque liguero.
¿Qué balance hace de su equipo en estas primeras 11 jornadas ligueras?
-Ahora estamos en la quinta posición empatados con varios equipos. Empezamos muy bien las cuatro primeras jornadas y luego tuvimos un par de resultados negativos al perder con Bidasoa y empatar con Sinfín en casa y la victoria ante el Balonmano Logroño nos ha dado solidez y respeto, que es muy importante. Sobre 22 puntos hemos hecho 12 y yo creo que está muy bien. Es más del 50% y creo que estamos en buena situación.
Precisamente en el último choque ante el Balonmano Logroño le expulsaron. ¿Cómo se viven los minutos finales de un partido tan apretado desde la grada?
-Hacía muchos años que no me expulsaban y que tenía que ver la segunda parte fuera del banquillo. Lógicamente se vive con muchos nervios porque no puedes intervenir. Para un entrenador es una cosa fuera de lo común, porque no puedes intervenir, pero menos mal que lo supimos sacar adelante. Fue una situación atípica porque hacía diez años que no me sacaban una tarjeta roja.
Sin embargo, al Helvetia Anaitasuna, un equipo que acostumbra últimamente a estar peleando por las posiciones de arriba, le ha costado arrancar...
-Bueno, había mucha gente nueva. No cabe duda de que han perdido jugadores muy importantes de mucha calidad y esto requiere unos plazos de adaptación, la gente pide resultados y piensa poco en lo mucho que cuesta construir un equipo. Para mí han tenido un inicio irregular, pero ahora parece que han cogido la onda después de ganar en Valladolid, hacer un buen partido ante el Barcelona y ganar en Cangas. Para mí Anaitasuna siempre es un equipo peligroso porque mantiene un poco el concepto de lanzamiento exterior con Nantes, Ceretta; trabaja bien los pivotes con Bazán y Ugarte; tiene buenos extremos con Chocarro y Gastón; están muy bien los centrales con Borja Méndez y el serbio (Krsmansic)? Quieras o no se han ido jugadores muy importantes y han venido jugadores de calidad.
¿Dónde cree que pueden estar las claves del partido?
-No lo sé. Anaitasuna está exprimiendo una intensidad en los últimos partidos que ha provocado varias exclusiones en contra. Posiblemente sea un partido duro y el tener mucho porcentaje de acierto de gol es importante en todos estos partidos que se prevén igualados, como lo fue el del año pasado. Ahí puede estar la clave, al margen de las frases hechas de defensa, ataque y porterías.
Echando la vista atrás, usted entrenó a la plantilla del San Antonio durante varios años. ¿Qué recuerdos guarda de aquella época?
-Tengo muy buenos recuerdos, lógicamente. Conseguimos hacer de un club cuyo objetivo era la permanencia, uno campeón de Europa y campeón de Liga. Los recuerdos son buenísimos y tuvieron suerte los aficionados navarros de ver a los mejores jugadores del mundo, cosa que no creo que se repita y si sucede será dentro de muchos años. En la retina queda aquel Portland campeón de Europa con Richardson, Balic, Garralda, Svensson? Eso fue un diamante. Duró 10-12 años y ahora son otros tiempos.
También ha vivido experiencias en el extranjero. ¿Qué le han aportado personal y deportivamente?
-Te enriquece vivir en otras culturas, en Italia, Portugal? Pero vivir en Qatar es otra historia porque tienes que cambiar las costumbres. Deportivamente te enriquece porque convives con otro balonmano, diferente al que estaba acostumbrado. Estas experiencias sirven para llenar el saco.
Volviendo al partido de este fin de semana, ¿se puede decir que personalmente va a vivir un derbi, por el simple hecho de haber entrenado al San Antonio, que tiene una rivalidad con el Helvetia?
-No, yo creo que no. Nunca concurrió un San Antonio-Anaita en los últimos 20 años en Asobal. El último derbi que recuerdo haber jugado fue en la temporada 88-89, que fue cuando nosotros éramos Espárragos de Navarra.
Aún así, siempre es especial volver a casa...
-Sí, claro. No cabe duda de ello. Hubiera sido diferente si jugase contra el San Antonio, no sé si se me entiende. Pero volver a casa a jugar contra un club que se ha consolidado en Asobal motiva.
¿Qué le parece que este año se esté dando más visibilidad al balonmano nacional al retransmitirlo en abierto?
-Siempre se ha televisado por televisión, pero era de pago y privada y en este caso con Gol es en abierto. Está muy bien, porque se están dando 2,3 o 4 partidos en abierto de los 8 que son la jornada a la semana, pero todo lo que sea dar visibilidad a nuestro balonmano en abierto y que todo el mundo pueda ver nuestro deporte es muy importante.