Cada vez que pisa el Hermanos Induráin y lo nombran por megafonía, la grada estalla en una sonora ovación. Y eso que viene con el equipo contrario. Como en las últimas temporadas, Alberto Zabalegui Gay regresará a su Villava-Atarrabia el próximo curso para jugar con el Atticgo BM Elche, conjunto en el que recaló en 2021. Pero esta vez no lo hará como ayudante de Joaquín Rocamora, sino como su principal preparador. El navarro –que ha entrenado en clubes como Beti Onak, Lagunak, Itxako, Lizarreria, Anaitasuna, Guardés o Grafometal La Rioja– acaba de dar un paso adelante en el equipo ilicitano tras la marcha del ahora seleccionador de las Guerreras y por supuesto en su carrera. Una trayectoria ligada al balonmano desde niño –aunque también probó en su día el patinaje de velocidad– y que espera le siga dando muchas alegrías.
Va a coger los mandos del Elche. Un reto importante el que le espera.
La verdad que sí. Este pasado año ya entrené un tiempo en solitario, puesto que Joaquín fue padre y, con la nueva normativa, se tuvo que coger las primeras seis semanas de permiso paternal. Estuve como mes y medio llevando el equipo. Pero es cierto que ahora empieza otro reto que es totalmente diferente. Antes las cosas te venían un poco rodadas y ahora es distinto. Sí que es verdad que la plantilla está hecha y hay una gran continuidad en el grupo. Pero existen flecos que cuadrar. Porque, además, el proyecto del Elche es un poco diferente. Trabajamos con gente muy joven debido a nuestro escaso presupuesto. Así que hay mucha variedad en el diseño de las semanas por las jugadoras jóvenes que están en ese grupo de alto rendimiento.
Ha pasado por clubes como el Beti Onak, el Lagunak o Anaitasuna. Parece que se encuentra bien en ese trabajo con la juventud.
Es donde me encuentro a gusto. La gente joven es la que más carencias tiene, pero también la que más ganas. A mí me gusta estar con jugadoras que vayan con ilusión a entrenar y quieran tirar para arriba.
EL PROTAGONISTA
Fecha y lugar de nacimiento. 28/02/1976, Pamplona. Aunque creció en Villava-Atarrabia.
Trayectoria. Empezó a jugar en Salesianos y con 11 años cambió al Beti, donde llegó hasta 1ª Nacional como portero. Entrenó en el club villavés, en el Lagunak, en el Itxako, en el posterior Lizarreria, en el Guardés con Manu Etayo, en Anaitasuna, en el HC Puig d’en Valls de Ibiza, en La Rioja de nuevo con Etayo y finalmente en el Elche.
Un desafío también es coger el testigo del seleccionador absoluto.
No lo pongo como un reto, porque creo que es imposible hacerlo mejor que Joaquín. Es verdad que me voy a aprovechar del trabajo que ha hecho durante todos estos años en el equipo. Las chicas del Elche tienen una educación deportiva increíble y los entrenamientos van solos. En este sentido, tengo muy claro que no me quiero intentar comparar. No puedo tener a Joaquín como alguien a quien mejorar, porque su trabajo ha sido impecable durante diez años. Tengo muy claro cuál es mi papel.
Más allá de eso, ¿hay algún sello personal que a usted le gustaría aportar no sólo en cuanto a juego sino también en la forma de trabajar?
La verdad es que voy a tocar muy pocas cosas, porque la metodología de trabajo está, funciona y creo en ella. Soy un convencido de esa forma de trabajar. Lógicamente luego, en el 40x20, habrá cositas que haré diferentes a las que haría él, pero son pequeñas modificaciones.
“No me pongo como un reto el coger el testigo de Joaquín Rocamora, porque creo que es imposible hacerlo mejor que él”
Al anunciarle, el Elche destacó de usted la cercanía y buena relación con las jugadoras. Ahora, como primer entrenador, no sé si ese rol tenderá a cambiar.
En una entrevista que me hizo el club ya puse como ejemplo a Íñigo Pérez, hasta ahora entrenador del Rayo Vallecano. Él decía que cuando pasó de segundo a primer entrenador, tenía una magnífica relación con sus jugadores y con sus familias. No estaba dispuesto a perder ese vínculo. Pero tenía claro que dentro del campo la relación no podía ser la misma. Espero que mi relación con las jugadoras no cambie fuera del 40x20. Saben que me van a tener como me han tenido hasta ahora, como un segundo que se preocupa por ellas. Pero ahora lo primero va a ser el rendimiento deportivo y el tema de competición. Ya les dije que fuera de la pista espero tener el mismo vínculo con ellas, pero dentro nos va a tocar enfadarnos a lo largo del año.
Hablamos de un proyecto con gente muy joven, pero que en los últimos años ha logrado éxitos importantes. Entre ellos la EHF European Cup en 2024. ¿Cuál va a ser el objetivo la próxima temporada?
Por suerte hemos conseguido esos éxitos, con los que además suelo vacilar a Joaquín. Le digo que, hasta que yo no vine, no ganaban nada (se ríe). Pero sí es verdad que los triunfos han llegado por una mentalidad muy clara de mejora del proceso de la jugadora. Aquí trabajamos con gente joven de calidad, que tiene la idea muy clara y que quiere que el balonmano sea su forma de vida. No se conforman con quedarse en España, sino que tienen miras internacionales. Ese trabajo de mejora del día a día es lo que nos ha llevado a lograr esos títulos. Aunque también la propia juventud es la que nos ha privado de conseguir más. Pero en el equipo no marcamos éxitos deportivos, sino el trabajo diario.
Muchas veces nos fijamos más en los títulos que en otros aspectos como el esfuerzo y la mejora diaria, fundamental para la vida también.
Sí, la verdad. Pero hay que saber que son muy pocos los que ganan. No nos podemos conformar con valorar el trabajo bien hecho sólo cuando se consigue un resultado positivo en forma de título. Tenemos que ser conscientes de todo el esfuerzo y de la mejora que hay detrás. Esos son pequeños éxitos y, en nuestro caso, grandes. El ver día a día cómo las jugadoras van mejorando, creciendo y llegan a ser top a nivel europeo.
El primer partido del Elche será ante el Rocasa Gran Canaria, pero imagino que ya habrá apuntado en el calendario el de la visita a Villava-Atarrabia para jugar contra el Beti, el 18 de noviembre.
La verdad que sí. Da gusto ir a casa. Es un poco complicado, porque vas con la idea de quitarle los puntos al equipo del pueblo, pero es muy bonita la experiencia. Encontrarme con gente con la que he coincidido de jugador, con mi familia y con la gente que me aprecia. Es una fecha señalada.
Es impresionante cómo le ovacionan cuando dicen su nombre por megafonía.
Es para sentirse orgulloso. Vuelves a tu casa, a tu pueblo, al lugar donde has nacido, te has criado y te has hecho como jugador y como entrenador, y encima te recompensan con ese cariño. Se agradece y es muy bonito.
Cuando vuelve a casa, ¿le dejan estar algo más de tiempo o tiene que volverse enseguida?
La verdad es que con los calendarios suele estar complicado y hay muy poquito tiempo. Alguna vez sí he podido alargar algún día, pero no es lo común. Lo normal es jugar, dormir en el hotel de Villava y al día siguiente viajar e incluso a veces después del partido. No tenemos mucho margen para poder disfrutar.
Es el sitio donde jugó y empezó a entrenar. ¿Qué ha supuesto el Beti Onak para usted?
Ha supuesto mucho. Mi cuadrilla de amigos viene de ahí, del equipo de balonmano donde empecé a jugar. Así que el Beti Onak me ha dado mucho. Además, toda la formación que me dieron y los valores que me transmitieron han hecho que hoy sea la persona que soy. Hay una gran parte del Beti marcada en mí.
¿Qué le parece el trabajo que está haciendo el club y Miguel Etxeberria en concreto con el equipo?
Es increíble. Somos un pueblo de 10.000 personas y se está contando con muchísimo apoyo institucional, que es lo primero y más complicado. Es un club muy seguro económicamente y que tiene mucho respaldo. Se está asentando en la categoría cada vez más y puede ir fichando a jugadoras con calidad. Miguel, año tras año, va mejorando. En la selección Promesas está haciendo también un gran trabajo, así que es para darle la enhorabuena. Espero que el Beti siga creciendo, menos cuando le toque jugar contra el Elche.
“Hay una gran parte del Beti Onak marcada en mí. La formación y los valores que me dieron han hecho que hoy sea la persona que soy”
¿Qué tal viviendo allí?
Muy bien. Elche es una ciudad pequeña, yo en eso la comparo con Pamplona, aunque con mejor tiempo. Es una ciudad muy acogedora y, gracias al clima, tienes vida todo el año. Es muy recomendable tanto para visitar como para vivir.
Miguel y usted como entrenadores, varias jugadoras en distintos equipos... Parece que la Liga Guerreras Iberdrola está apreciando el talento navarro.
Sí, cada vez son más las jugadoras que van saliendo. Es una pena que no puedan estar en Villava, que el equipo no pueda tener más jugadoras locales. Creo que es la guinda que le falta al Beti, el tener más navarras. Pero con el trabajo que se está haciendo desde la propia Federación, con las selecciones, junto con el de los clubes también, cada vez hay más jugadoras. Quizás ahora no tienen sitio, pero ojalá que en un futuro puedan quedarse en el equipo más representativo de Navarra.