Con la subida del coste de la gasolina, por el precio de llenar el depósito del coche ahora es posible adquirir una bici de segunda mano con la que desplazarse gratis allá donde se quiera. Esto, sumado a los problemas para aparcar y a la retirada de las bicis eléctricas por parte del Ayuntamiento, se lo está poniendo en bandeja a las bicicletas de toda la vida, y Ciclolab ha sabido aprovechar la oportunidad. El local, situado en la Travesía Bernardino Tirapu 1 bajo –en pleno paseo del Arga– ofrece un servicio de compraventa de bicicletas, tienda de accesorios, taller profesional, zona de autorreparación y un servicio de alquiler de bicis; todo lo que un apasionado del ciclismo podría necesitar.

Según apunta José Pérez, uno de los impulsores de esta iniciativa, más allá de algún otro pequeño taller, “no tenemos mucha competencia porque no hay más mecánicos que te vendan una bici de segunda mano bien revisada y reacondicionada”. Es más, su socio, Lander Pérez, añade entre risas que “casi podríamos decir que nuestro mayor rival es Wallapop”. Al mismo tiempo, el alquiler de bicicletas está demostrando ser el nicho de mercado perfecto ya que “Pamplona es un centro neurálgico del cicloturismo”. 

Los integrantes de Ciclolab posan junto a los grafitis de su local. Oskar Montero

Turismo en bici

La capital navarra está situada cerca de la frontera de Francia, es una de las paradas clave del Camino de Santiago y está atravesada por, nada más y nada menos, que dos Eurovelos –una red de 17 rutas ciclistas de larga distancia que conectan y unen a todo el continente europeo–. En concreto, por aquí pasan el Eurovelo 1, que parte desde Cabo Norte (Noruega) hasta Sagres (Portugal) y abarca un total de 11.000 km, y el Eurovelo 3, que llega hasta Finisterre (Galicia) desde Trondheim (Noruega), una ruta de 5.400 km muy famosa entre los peregrinos.

En este sentido, menciona José, “nos gustaría despuntar en el tema de hacer turismo en bici –aunque ya organizamos algunas rutas– porque esta ciudad está muy bien situada y ya vienen muchos viajeros a alquilar material”. Y es que en la propia Comunidad foral, sin ir más lejos, se están restaurando multitud de vías verdes y se pueden realizar escapadas muy bonitas para las que Ciclolab ya está vendiendo bicis, pero también alquilándolas, bien sea para medio día, un día entero, una semana o un fin de semana, y de cualquier modalidad: montaña, carretera, bicis eléctricas, para txikis o para ciudad; el 95% de ellas, de segunda mano.

La ‘yayacleta’

Para que personas de cualquier edad puedan disfrutar del sinfín de beneficios de pasear en bici, los socios de Ciclolab colaboran con una iniciativa bautizada como la yayacleta que pretende acercar esta afición a los más mayores. A través de un triciclo de carga, las residencias de la comarca pueden sacar a sus usuarios a disfrutar de nuevo del viento en la cara. No obstante, para proporcionar este servicio se necesita un total de 6.000 euros, y las entidades colaboradoras han logrado reunir, por el momento, tan solo la mitad. En esta línea, Ciclolab cuenta con varios tándems para que las personas ciegas puedan viajar en este medio de transporte.

Tres proyectos unidos

El local de la Rochapea engloba a tres iniciativas con amplia experiencia en el sector del ciclismo. Segundo Ciclo es el proyecto que José montó hace años para el reacondicionamiento de bicicletas usadas. IruZiklo, por su parte, se dedica a formar y asesorar en cuanto a cómo andar en la bici por la carretera. Según explica Lander, encargado de esta parte, “pretendemos enseñar a los chavales de 14 años a circular por la carretera para que no lo hagan de forma ilegal o dejen de hacerlo por no entender las normas”. Finalmente, Ziklo-P es una cooperativa de ciclologística que promueve el transporte de mercancías en bicileta. 

El taller del paseo del Arga –que se inaugura a las 17 horas de la tarde de mañana– constituye el epicentro de una nueva mirada hacia la red ciudadana y hacia un modelo urbano más saludable, accesible y respetuoso con el entorno. Las personas que se animen a asociarse a él contarán con un lugar donde reparar su bici, limpiarla o aprender sobre mecánica, así como una tienda donde comprar o alquilar productos con descuentos. Igualmente, añade José riendo, Ciclolab también supone un ahorro para los bolsillos. “Mucha gente viene aquí porque les han robado la bici y ya no quieren una tan cara que puedan perder, o tan vistosa que llame la atención de los ladrones”, bromea.