La práctica de la actividad física es, junto con la alimentación y el descanso, un pilar fundamental para mantenerse saludable. Los profesionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan "por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes".
Y es que, según sostienen, el ejercicio físico regular "es fundamental para prevenir y ayudar a manejar las cardiopatías, la diabetes de tipo 2 y el cáncer, así como para reducir los síntomas de la depresión y la ansiedad, disminuir el deterioro cognitivo, mejorar la memoria y potenciar la salud cerebral".
La técnica que trabaja la fuerza, el control corporal y la movilidad en la misma rutina
Una modalidad completa que se ha ganado gran popularidad en los últimos años ha sido la calistenia, una disciplina que, en líneas generales, utiliza el propio peso del cuerpo como resistencia. El concepto 'calistenia' proviene de los términos griegos kallos y sthenos, que significan belleza y fuerza, respectivamente.
Una práctica que se basa en movimientos compuestos, o lo que es lo mismo, involucra múltiples grupos musculares y articulaciones de manera simultánea mejorando la coordinación, el equilibrio y la potencia. Una modalidad que ofrece un enfoque flexible y adaptable que incluye ejercicios como flexiones, sentadillas y planchas, entre otros. Entre los beneficios de hacer calistenia destacan la fuerza funcional, prevención de lesiones, fuerza funcional, control neuromuscular, estabilidad del core y optimización de la relación fuerza-peso.
Los 5 ejercicios de calistenia que no pueden faltar en la rutina deportiva
Sentadillas
Uno de los ejercicios que no puede falta en una rutina de calistenia son las sentadillas. Un movimiento con le que se trabajan los mayores grupos musculares del cuerpo, tales como los cuádriceps, isquiotibiales y glúteos. Con ellas se mejora la flexibilidad de la cadera y los tobillos y reduce el riesgo de lesión, ente otros beneficios.
Flexiones
Las flexiones es otro de los ejercicios imprescindibles de la calistenia. Un movimiento con el que se desarrolla la fuerza de la parte superior del cuerpo, mejora la postura, se trabaja el pecho, los tríceps, los hombros y el core y desarrolla la fuerza de los brazos.
Planchas
Las planchas son clásico en las prácticas de fítness. Aunque hay numerosas variedades de planchas, lo cierto es que, por lo general, con la ejecución de este ejercicio se activan los músculos abdominales, los músculos posteriores y los músculos de las piernas.
Burpees
El burpee es un todo en uno compuesto por una flexión, una sentadilla y un salto. Un ejercicio que mejora la resistencia cardiovascular, aumenta la fuerza y la potencia, acelera el metabolismo y mejora la coordinación y la agilidad.
Saltos de tijera
El último de los ejercicios que no puede faltar en una rutina de calistenia son los saltos de tijera o jumping jacks, una práctica en que la se ven involucrados brazos, pierna, core y estabilizadores y que eleva el ritmo cardíaco, permite quemar calorías y mejora la fuerza y la potencia.