pamplona. Patxi Vila regresa al ciclismo profesional. Lo hace tras cumplir año y medio de sanción por haber ofrecido una tasa elevada de testosterona/epitestosterona en un control fuera de competición el 3 de marzo de 2008, supuestamente por unas barritas energéticas contaminadas. Vuelve en un equipo italiano profesional-continental, el De Rosa-Ceramica Flaminia. "Me siento como un chaval de 14 años: feliz, excitado, eléctrico", asegura el beratarra en una larga entrevista a La Gazzetta dello Sport. "El director del equipo, Fabio Bordonali, me preguntó qué carreras quería correr: todas, le respondía. Hasta el Tour de Japón. Cada carrera es una oportunidad", explica Vila.

El navarro, ex corredor de Banesto y Lampre, retornará en el Tour de San Luis (Argentina) el 17 de enero al frente de un equipo en el que es, a sus 35 años, el más veterano con diferencia. "Me han fichado no sólo por mis cualidades como ciclista, sino por las de la persona: puedo ser un punto de referencia en experiencia, idiomas e incluso estudios -es licenciado en Educación Física-".