Síguenos en redes sociales:

"Esta victoria es para Tondo y para Soler"

"Esta victoria es para Tondo y para Soler"

super-besse. El portugués Rui Costa entró santiguándose en la meta de Super-Besse y señaló al cielo tras lograr "la victoria más importante de su carrera", que dedicó a todo su equipo, al fallecido Xavi Tondo y al malherido Mauricio Soler. "De todas las victorias, esta es la más importante, un sueño para mi ganar en el Tour. Se lo he dedicado a algunas personas, a quienes me han apoyado en mi carrera y también a mi familia y a mis compañeros, como Xavier Tondo y Mauricio Soler, que se recupera poco a poco", afirmó.

Rui Costa, de 24 años, logró un triunfo tras un año plagado de problemas. En el pasado Tour fue protagonista por la pelea que protagonizó con Carlos Barredo. "Está olvidado, ahora somos buenos amigos", afirma el portugués, que quiere olvidar aquel incidente como todo lo que le ha pasado en los últimos tiempos, incluida la sanción de meses que tuvo que cumplir por dopaje, reducida por un defecto de forma. "Tras lo que pasó en el Tour sabía que era complicado volver a estar aquí. Confiaba en que iba a salir bien y estaba tranquilo. He hecho lo que tenía que hacer, he trabajado bastante y quiero dar las gracias a Eusebio (Unzué) por confiar en mí", agregó.

Rui Costa se mostró feliz por haber logrado el triunfo en una prueba tan difícil como el Tour. "Aunque vengas bien preparado, aquí si no tienes suerte no ganas. Por eso estoy tan contento de haber conseguido esta victoria", dijo.

Lo hizo al término de una escapada que duró prácticamente todos los kilómetros que separaban Aigurande de Super-Besse, los 189, en los que estuvo fugado con ocho compañeros y que culminó en solitario, amenazado por un Alexandre Vinokurov que saltó del pelotón para tratar de arrebatársela. "Cuando vi venir a Vino pensé que la cosa se complicaba. No he sabido que ganaba hasta que faltaban 300 metros. He tenido que controlar el esfuerzo, pero al final ha llegado", aseguró.

Su director, Eusebio Unzué, se mostraba feliz por una victoria que necesitaba el Movistar. "Llevamos un año calamitoso, pero estos días, entre el maillot verde de José Joaquín Rojas y ahora la victoria de Rui Costa, tenemos un sabor maravilloso. Ha sido muy emocionante verle llegar", explicó el mánager navarro, que valoraba el abandono de Beñat Intxausti. "Se veía venir, ya que tenía una fractura del radio. Así no podía seguir y lo mejor era que se marchara a casa".

El australiano Cadel Evans (BMC) también se mostraba feliz por su actuación pese a no poder arrebatar el maillot amarillo a Thor Hushovd, que le aventaja en un segundo. "Lo importante era no perder tiempo con los principales rivales. Era una etapa peligrosa por las curvas, la lluvia, el viento... No me preocupa no haber logrado el amarillo, la general queda pendiente para la alta montaña. Me está sorprendiendo el comportamiento de Hushovd. El equipo está trabajando bien, pero no demasiado. Tengo confianza para cuando llegue la montaña".

Menos contento estaba el holandés Robert Gesink (Rabobank), que explicaba por qué cedió más de un minuto. "Me dolía mucho la espalda y por eso no he estado a mi nivel. No me he encontrado bien en todo el día y cuando el pelotón ha acelerado no he podido seguir. El Tour es muy duro, y más si estás lesionado".