VILLAVA-atarrabia - “Dar a conocer la cultura batukeira, disfrutar nosotros y hacer disfrutar al pueblo” es, para Yeray Carmona, el objetivo de un grupo de jóvenes de Villava-Atarrabia cuya pasión por la batukada (un estilo de música de percusión, de origen brasileño y considerado una derivación de la samba) les ha llevado a organizar el primer festival de este estilo musical en este municipio de la Comarca. Festimbal tendrá lugar este fin de semana, desde el viernes 29 al domingo 31 de agosto.

Pese a que en los distintos grupos de batukada de Pamplona y su Comarca existe una fuerte presencia de jóvenes villaveses, en Villava no existía, hasta hace unas pocas semanas, un grupo local de este tipo de música. “En su momento no todos tuvimos la inquietud de crear uno”, expresa Carmona, un vecino de esta localidad de 20 años, respecto a este tema. “Desde que estoy en Kalean Batu -agrupación fundada en San Juan hace 8 años- he conocido a otras personas de Villava que forman parte de otros grupos, y ahora no es plan abandonar el tuyo, a tu familia batukeira, para formar otro nuevo”, añade.

Aun así, su compañera Ainhoa Portu señala que “esta cultura batukeira no llega a todos lados, pero sí que en Villava se conoce más y la gente se mueve”.

Gente que se mueve por una pasión que “da fuerza interior, muy difícil de explicar”, asegura Ainhoa Portu, miembro de Kalean Batu. “Cuando coges tu instrumento y empiezas a tocar te liberas por completo; es un momento de complicidad contigo misma, pero también con el que tienes al lado, porque tienes que escucharlo y acompañarlo”, añade su compañera Marina Fernández, de 21 años. “Una terapia, además de un trabajo en equipo, como si fuera un deporte”, apostilla Carmona. Además, a estas emociones se suma la energía que desprende el público. “A mí me ha pasado de ir de mala leche a tocar y salir totalmente alegre; es que cuando ves a la gente bailando, sonriéndote y animando... es una locura”, subraya Portu. Una locura que aúna, según Carmona: “En este mundo, que al final se acaba convirtiendo en tu familia, esta música es el nexo que une a gente que puede ser muy diferente, además en un ambiente muy sano”.

Echando la vista atrás, estos jóvenes recuerdan qué sensaciones y momentos vivieron durante los primeros contactos con la batukada y su mundillo. “Yo llevaba un tiempo queriendo unirme a un grupo, pero en Villava no había nada”, rememora Yeray. “Pero conseguí meterme en este mundo por una amiga que formaba parte de Kalean Batu; al día siguiente de que me contara qué hacía ella allí, allá por marzo del año pasado, ya estaba ensayando en el grupo”, señala este joven villavés. “En esos momentos, los primeros contactos son de emoción total”, explica Yeray. “Llega un momento en que estás hasta comiendo, en la mesa, y tarareas los ritmo o los llevas todo el rato con los dedos, hasta el punto de que mi familia me decía ‘Yeray cállate ya...’ estás embatukado”, dice entre risas.

CAMPO BASE Y aunque muchos jóvenes de Villava forman parte de batukadas de la zona, este municipio no tenía grupo oficial hasta hace poco. “Siempre nos ha llamado mucho la atención que el Ayuntamiento de Villava llamase a agrupaciones, a Kalean Batu o Eztanda, por ejemplo, para actuar en fiestas u otros eventos”, manifiesta Carmona. Incluso, esta localidad de la Comarca es donde ensayan muchas de las batukadas que existen en los alrededores.

Así que, ante esta falta de un grupo de batukada natural del municipio, se formó, el pasado abril, Drummers, compuesto por 12 villaveses y villavesas de entre 10 y 19 años. “La Asociación de la Cabalgata de Reyes me pidió que montara un grupo de este estilo musical para el Día del Balonmano, y así nacimos”, explica Miren Garde, de 17 años, fundadora de este conjunto, que contó desde el primer momento con el apoyo del Consistorio local. “En un principio el Ayuntamiento nos dejó unos instrumentos, pero no un sitio para poder ensayar”, apunta Garde, por lo que envió una solicitud “para practicar en la Casa de Cultura, en el frontón o en el Gazteleku, y me cedieron los tres, pero escogimos este último”. Una agradable acogida por parte del Consistorio que se ha trasladado a la organización del Festimbal. “Hay una disposición total, nos apoyan muchísimo con la organización, que nos cuesta bastante por ser la primera vez”, cuenta Carmona.

Un festival que congregará a más de 130 personas que llegarán no solo de Villava, sino de otros municipios navarros, vascos y aragoneses. Conciertos de este y otros estilos musicales, además de un curso de batukada (solo quedan plazas para gente empadronada en Villava) son parte del programa de esta primera edición, que cuenta con una página propia, Festimbal Atarrabia, en Facebook.