madrid. La Fura dels Baus presentó ayer en Madrid el espectáculo teatral Degustación de Titus Andronicus, una original versión gore de la tragedia de Shakespeare, convertida ahora en toda una experiencia sensorial gracias al sabor de la cocina del vasco Andoni Luis Aduriz. "Es una propuesta muy innovadora, hemos querido seducir al público con el aroma y el placer de la gastronomía, mezclado en una tragedia de tales dimensiones como es Titus Andrónicus", explicó Aduriz, galardonado con dos estrellas Michelin y dueño del restaurante Mugaritz.
La función, que se podrá ver hasta el 19 de diciembre en los Teatros del Canal, recrea la historia del emperador Tito, el general romano que regresa a su tierra victorioso tras una larga batalla con los godos en el norte, y, a partir de ahí, se desata una espiral de violencia y barbarie. Fura dels Baus lleva a escena, con un estilo muy provocador, este montaje en el que introducen el único sentido que no había tocado antes, el del gusto, para convertir así el teatro en un suculento banquete. Basada en la obra más sangrienta de Shakespeare, Degustación de Titus Andrónicus, con versión de Salvador Oliva, traslada al público a la época del Imperio Romano, en un viaje lleno de experiencias únicas. La cuarta pared desaparece por completo: los actores se mueven entre los espectadores, quienes asisten a la representación de pie, rodeados por 4 pantallas de proyección. "Con Degustación de Titus Andrónicus damos un paso más; es un híbrido entre nuestro lenguaje de los años 80 y una evolución, pues hemos pasado del grito a la palabra. Además, la obra nos abría una puerta a la gastronomía", añadió el director artístico de La Fura dels Baus, Pep Gatell. Para la preparación de la degustación, la compañía ha contado con la colaboración del que está considerado el quinto mejor cocinero del mundo, Andoni Luis Aduriz. "Cuando La Fura nos propuso hacer este proyecto, lo tomamos como un reto, nos pareció una idea muy innovadora y era imposible decir que no", confesó Aduriz. Dirigidos por el vasco, dos cocineros serán los encargados de llenar el teatro de texturas, olores y sabores con recetas recuperadas de la época romana, como el gárum, una salsa muy especiada hecha a base de pescado macerado al sol. Además, servirán un plato cocinado a partir de la supuesta carne humana de uno de los protagonistas para ese ágape caníbal que da por finalizado el espectáculo. "Será un menú sorpresa, la gente va a creer estar comiendo algo muy parecido a un romano de verdad, incluso la comida tendrá los tatuajes del protagonista", adelantó el chef. Este suculento manjar podrá ser degustado por 28 asistentes a cada función, que serán elegidos por sorteo en www.furatius.com.