madrid. El flamenco se echó ayer por la tarde a la calle para rendir honores a su maestro "más derecho" y "decente", Enrique Morente, cuya capilla ardiente se instaló en la SGAE para permitir a su "segunda patria" despedirse de él antes de ser traslado hoy a Granada, donde será enterrado. Personalidades del mundo de la música como Alejandro Sanz, Paco de Lucía, José Merce, Kiko Veneno o la familia Carmona, se acercaron a dedicarle un último adiós al cantaor granadino. Tampoco faltaron Rafael El Brujo, Pilar Bardem, Jorge Drexler, Javier Krahe, los miembros del grupo Amaral, Pepe de Lucía, Arcángel, Miguel Poveda, Antonio Orozco, Víctor Ullate, Rosario, Lolita, Almudena Grandes, Pitingo, Tomatito o Niño Josele, entre otros muchos.

La llegada del féretro fue recibida con aplausos prolongados, llantos desgarrados y gritos de "viva Enrique" de los familiares y amigos que le esperaban en la primera planta de la SGAE, donde está instalada la capilla ardiente en la sala Manuel de Falla. La viuda, Aurora Carbonell, y los tres hijos del cantaor, Estrella, Soledad y Enrique, fueron los primeros en entrar a la sala donde está expuesto el féretro, y decidieron a las 17.30 horas abrir a la capilla ardiente a todo el público.

Dentro, presidía el espacio un gran retrato del cantaor al lado del féretro que mostraba evidentes huellas de manos. No en vano, casi un millar de personas dieron ayer el último adiós al cantaor. En la sala también había un piano y más de 40 coronas de flores de artistas y profesionales de la cultura, así como de instituciones y organismos oficiales.

DENUNCIAS El féretro llegó a la sede de la SGAE una hora antes de la apertura oficial de la capilla ardiente y tras serle practicada la autopsia al cadáver, a petición de la familia, en el Instituto Anatómico Forense de Madrid. Cabe destacar que según los allegados del artista, que han presentado dos denuncias ante los juzgados por presunta negligencia médica, el cantaor fue operado de una úlcera en la Clínica La Luz. Sin embargo, la versión de los médicos sostiene que "Enrique Morente ingresó para operarse de un cáncer de esófago de 4,5 cm de diámetro, localizado en el tercio medio, con metástasis linfáticas".

Así pues, la familia del cantaor fallecido presentó el pasado día 11 una primera denuncia tras la primera intervención, que recayó en el juzgado de instrucción número 52 de Madrid. Y anteayer, tras la muerte del maestro, presentaron otra en el juzgado de guardia, que ha sido trasladada al juzgado de instrucción número 18 de Madrid. El cuerpo será enterrado hoy en Granada entre las siete y ocho de la tarde. No obstante, hasta que llegue el momento se abrirá, a petición de la familia, el Teatro Isabel la Católica para albergar la capilla funeraria hasta la despedida.