muchos piensan que si escribes un libro debes contar cosas extraordinarias y especiales, lo que la mayoría no se da cuenta es para que encontrar esas historias no hace falta irse muy lejos, basta con mirar a tu propia calle.
-Así es. Lo que yo cuento no sé si es extraordinario pero sí digno de contar, tanto las historias como los personajes, sobre todo porque son el reflejo de cualquier otro barrio o ciudad. Y, por otra parte, para mí es muy útil desarrollar y escribir todo esto.
-A muchos, esta novela les servirá para descubrir una vida de barrio que desconocían...
-Exactamente. Muchas personas se han acercado a esta obra y no eran de barrio, eran más del centro o de una urbanización. Se han comprado el libro porque el que lo escribe soy yo o porque mi gepeto aparece en la portada y, de repente, se han encontrado con esas historia de barrio. "¡Ostras, y esas historias son de verdad. Pues yo quiero conocer a estos personajes". Y es que en su piso del centro o en su urbanización no tienen esos personajes... Personajes que transmiten tanta verdad, tanta risa y tanta realidad al mismo tiempo, y son tan entrañables, que supongo que eso les conmueve y provoca que quieran conocerlos. Pues nada, vente un día a mi barrio, o a cualquier barrio de Pamplona, y con otro nombre, pero estarán ahí.
-Hablamos de historias de barrio, de personajes de la calle, pero, sobre todo, de cómo buscarse la vida, de cómo sobrevivir...
-Así es, el libro es la historia de cómo los personajes, y yo mismo, nos buscamos la vida. Hace cinco años quise buscarme la vida haciendo radio además de con la música, simplemente porque me apetecía comunicar, coger un micrófono y ponerme a contar cosas. Así fundé Radio Taraská, un programa de radio que se emitía por Internet y que se hacía desde el corazón del mismísimo Pan Bendito; en un local con puerta a la calle, de tal manera que cada vez que un colaborador o un invitado quiere entrar al programa, sólo tiene que llamar a la puerta. Yo me busqué la vida de esa manera y llevo 5 años con el programa... Pero en el libro también hay otros personajes que cuentan cómo se buscan la vida: el gitano Tomás, el electricista Raúl González, el señor Tomas, de la asociación de vecinos; o cómo busca sus musas Very Jarper.
-Si por algo se caracteriza este libro es porque se trata de una obra marcada por sus personajes, entre los que destaca el citado Very Jarper.
-Very Jarper es un poeta estrambótico... A mí me gustan esas personas que para otros resultan extrañas; yo encuentro en ellos muchas cosas positivas y constructivas; y, además, me hacen encontrar mis musas. A Very Jarper yo lo encontré con 18 años en la Costa del Sol, cuando fui con mis colegas a flipar un rato con lo que se veía en Puerto Banús. Él, a esa edad, me enseña el camino para encontrar mis musas, y me entusiasmé tanto con él que, cuando decidí hacer Radio Taraská le llamé para que se viniera a Madrid con su sidecar. Lo que sucedió es que al tiempo, él se golpeó la cabeza en un accidente de moto, o realmente no sé si me la golpeé yo... El caso es que perdió sus musas y, para recuperarlas, se fue de viaje por todo el mundo, desde Japón hasta Brasil. Yo le seguí la pista con un macuto al hombro y con mis andares, que se parecen a los de Manuel Fraga pero un poco más jóvenes. No diré si lo encuentro o no, para eso habrá que leer el libro. Mientras hice ese viaje dejé el programa de radio en manos de Rellenito Makeinjan y pasaron un montón de cosas, que tampoco las vamos a descubrir...
-En resumen, todo un ejercicio en el que se mezcla la realidad con la ficción.
-Este libro es una novela, algo que no sucedía con el primero que escribí. Unos tintes novelescos que, para mí, eran primordiales... Mucha gente se pregunta dónde está la realidad y dónde está la ficción... Bueno, pues eso será porque he hecho bien la mezcla o porque tú te quieres creer todo. Sólo puedo decir que hay ocasiones en las que lo que parece más surrealista es la verdad, y lo que parece real es lo más novelado.
-¿En qué momento se encuentra ahora La Excepción?
-La Excepción va a parar hasta que se celebre el esperado juicio con nuestras anteriores compañías discográficas, Warner y Zona Bruta, las cuales no hacen más que retrasar las vistas. Y nosotros no podemos seguir en esta situación porque necesitamos que se sepa la verdad y que la Justicia haga justicia con estas compañías, que lo único que han hecho ha sido engañarnos e incumplir contratos con el grupo La Excepción. Y, además, más allá de nuestro caso, se trata de que pongan barreras a estas cláusulas abusivas y de esclavitud que incluyen en sus contratos los sellos discográficos. Cláusulas que sólo tenemos los cantantes, autores y músicos en este país. Nuestro último concierto fue hace un mes y, una vez que se cumpla el juicio nos volveremos a meter en un estudio para componer nuevas canciones con las que salir a la carretera y recuperar el contacto con el público. n
Pan Bendito, un barrio con mucha miga
Este libro narra con humor la historia de Langui en busca de Very Jarper y sus musas por medio mundo. Mientras él se embarca en esta aventura de tintes novelescos, Rellenito Makeinjan, Gerardito, Raúl González, el chispas, Tomás y el gallo Chustas, aprovechan su ausencia para montar en el local de la radio un tinglado de gran envergadura: timbas de póquer, máquinas tragaperras, paquetería de dudoso contenido... Toda la movida les llevará directamente de patitas al trullo. Se trata de una obra diferente que aúna el particular sentido del humor de Langui y su capacidad para componer historias de esa gente que lucha, cada día, por salir adelante.
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