PAMPLONA. La instalación, que permanecerá hasta el 27 de febrero, está pensada y realizada para el Horno de la Ciudadela y tiene su origen en una obra que Coromina realizó en 2002 en la utilizó la imagen del cuadro de David Tenniers "El archiduque Leopoldo Guillermo, en su galería de pinturas", que representa el gabinete de pinturas de Leopoldo II y que se puede contemplar en el Museo del Prado.

Según ha informado el consistorio pamplonés en una nota, la instalación es una sucesión de cuadros-marcos desplegados horizontalmente sobre el suelo, que abarcan una geografía por la que se puede deambular, y que reciben una lluvia de gotas que simulan el acto de pintar.

Esta lluvia parece impregnar también al espectador, al ritmo de la banda sonora que la acompaña.

Las mismas fuentes explican que en sus obras Roberto Coromina trata de cuestionar la pintura como arte, sus imágenes, percepción, presencias y ausencias, para lo que utiliza diferentes técnicas y soportes, unas veces más fieles a la tradición y otras creando objetos y ocupando el espacio.

Desde 1996, Coromina trabaja con obras de artistas clásicos, de forma que al principio tomaba un fragmento de un cuadro y lo volvía a pintar, intentando ser lo más fiel posible al original.

Después, el autor empezó a distorsionar las imágenes haciendo una anamorfosis, un efecto de la perspectiva que fuerza al observador a un determinado punto de vista desde el que el elemento cobra una forma proporcionada y clara.

Recientemente, en la evolución de su carrera artística, ha realizado una serie de dibujos, pinturas y esculturas basadas en una obra de Cornelius Norbertus Gijsbrechts con tela, pigmentos y bastidores en la que intenta reflexionar sobre el propio soporte, con la intención de reflexionar sobre la idea de deconstrucción.

Roberto Coromina (Zaragoza, 1965) es licenciado en Bellas Artes por la Facultad San Jordi de Barcelona y, a caballo entre Madrid y Nueva York, ha expuesto de forma individual en una treintena de salas así como en numerosas muestras colectivas en todo el mundo.

En 2010 ha ganado el X Premio de Pintura de la Junta General del Principado de Asturias y ha sido segundo en el VI Certamen Nacional "Casimiro Baragaña" en Pola de Siero (Asturias).

A lo largo de su carrera profesional ha ganado también el XXXIV Certamen Nacional de Pintura Ciudad de Manzanares, la Medalla de Honor en el XVII Premio Ciudad de Tudela, el primer premio Universidad de Murcia o el XII Concurso de Pintura 'Francisco Padilla' de Villanueva de Gállego (Zaragoza).