PAMPLONA. La película, que cuenta entre sus actores con Carlos Sobera y Anne Igartiburu, se estrenó en el pasado Festival de San Sebastián y se ha podido ver en otros festivales como los de Gijón o Cuenca, aunque el primer pase comercial tendrá lugar el jueves en Pamplona, mientras que el 5 de enero se comenzará a exhibir en salas de la Comunidad Autónoma Vasca y posteriormente en el resto del Estado.

En la película también hace un "cameo" el bailaor y coreógrafo Rafael Amargo, que interpreta a uno de los padres de los niños y pronuncia unas frases en euskera.

"Zigortzaileak", ha explicado Ibarra en conferencia de prensa, narra la historia de Leire, una niña de once años cuyos padres intentan que controle su agresividad y que, al igual que su amiga Sandra, es acosada por sus compañeros en el colegio.

Sin embargo, ha apuntado, "hay un momento en el que ya no puede más", cuando su amiga Sandra se va del colegio, y junto a ésta y Leo, un niño de Bayona, decide formar un grupo de "superhéroes" que serán el "azote" de los maltratadores, pero buscando "justicia" y no "venganza".

La película, que transcurre en una ciudad inventada, ha sido rodada en el verano de 2009 en Portugalete, con algunos exteriores filmados en Getxo.

Ibarra ha comentado que la película, al tratar este problema social, tiene algún "punto de dramatismo", pero ha intentado que el tono del largometraje sea "fantasioso" y "divertido", para que el resultado "no sea demasiado duro".

Por ello, ha indicado, "no se puede decir que la película sea una comedia o un drama", sino una mezcla de ambos géneros, con la que ha querido transmitir el mensaje de que los niños acosados "no se tienen que aislar", sino que deben unirse, porque "hay más buenos que malos".

La realizadora vasca ha destacado que con esta película, rodada en euskera, no ha deseado "dar lecciones a nadie", sino que los niños, sus padres y los profesores la vean y se abra un debate sobre el acoso escolar.

En ese sentido, ha señalado que dos de las actrices de la película le confesaron que habían sufrido el acoso escolar, una situación ante la que "nadie hace nada", porque "lo más fácil es mirar hacia otro lado".

Uno de los niños que intervienen en la película, Peio Madariaga, que interpreta a David, la "mano derecha" del cabecilla de los acosadores, ha asegurado que, al ver esta obra, los niños pueden aprender que deben ser "más valientes" ante el maltrato y los padres pueden observar que éste es un problema que está presente en muchas escuelas.

Madariaga, uno de los nueve niños que intervienen en la película y que fue seleccionado en un "casting" al que se presentaron 1.250 menores, ha afirmado que se sintió "muy a gusto" en esta su primera experiencia como actor y ha subrayado que no le importaría participar en otros proyectos cinematográficos.