DONOSTIA. Ese es "el objetivo que se ha marcado" la Diputación de Gipuzkoa, ha asegurado hoy el diputado general de la provincia, Markel Olano, en la víspera del cierre indefinido del museo de Hernani, anunciado por la familia el pasado día 1.
El alcalde de Donostia, Odón Elorza, se ha mostrado seguro de que en primavera Chillida Leku reanudará su actividad, mientras que la consejera de Cultura, Blanca Urgell, también ha expresado ese deseo, aunque no se ha atrevido a adelantar fechas.
Los representantes públicos sabían que el cierre era inevitable después de que los Chillida afirmaran que ya no podían mantener el recinto por sí solos y que su continuidad dependía de la ayuda institucional.
La solución pasa ahora por encontrar una fórmula de gestión sustentada en dinero público con la que todas las partes estén de acuerdo, un camino emprendido hace meses, pero para el que los políticos reclaman discreción.
La consejera de Cultura ha afirmado que con seguridad encontrarán la manera de que Chillida Leku vuelva a abrir al público y que "cualquier intervención" que se acometa "estará unida al espíritu Chillida que todo el mundo conoce".
"Los términos concretos que están encima de la mesa no debemos discutirlos públicamente", ha señalado Urgell, quien ha precisado no obstante que, "por primera vez" en este tiempo, la familia del artista vasco "tiene una batería de propuestas concretas" sobre cómo se podría relacionar con las instituciones "para sacar en común el proyecto".
"Paciencia y discreción" ha pedido la consejera, tras una visita al edificio que albergará el museo Balenciaga de Getaria junto al diputado general de Gipuzkoa y a la diputada foral de Cultura, María Jesús Aranburu, también partidaria de las conversaciones discretas.
"A partir de hoy tiene que haber un silencio que no quiere ocultar nada, sino tranquilidad para que las cosas lleguen a los objetivos que ha marcado el diputado general (abrir en primavera)", ha destacado.