DONOSTIA. Desde la colocación de la primera piedra han pasado más de diez años, un enrevesado proceso con episodio de corrupción incluido que investiga la Justicia, y que conllevó en su día la paralización de las obras, el cambio de arquitecto y la imputación de uno de sus principales impulsores, Mariano Camio, ex alcalde de Getaria.
Hoy, con la visita de la consejera vasca de Cultura, Blanca Urgell, y el diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, los medios de comunicación han tenido acceso al interior del edificio, cuyo coste se ha elevado a 20 millones de euros, 14 más de lo presupuestado.
Tras la cubierta exterior acristalada y anexa al palacio Berroeta-Aldamar, que fue propiedad de la reina Fabiola de Bélgica, se esconde un gran hall sobre el que están suspendidos tres grandes volúmenes cúbicos recubiertos con paneles metálicos monocolor a modo de estampado floral, cada uno de cuatro plantas.
En el central, de 5.223 metros cuadrados construidos, se encuentran las salas donde se expondrán las creaciones de Balenciaga, tanto complementos como vestidos, para los que se han diseñado 80 vitrinas.
El llamado "volumen didáctico" acogerá el futuro centro de formación en alta costura, todavía por definir, y el tercer cubo se destinará a oficinas de la dirección.
Los almacenes guardarán el resto de la colección que no se muestre, más de 1.000 piezas, que las instituciones confían en que aumenten fruto de las donaciones.
La exposición cambiará cada seis meses, ya que la conservación de los vestidos exige que no se exhiban por periodos superiores.
Las instituciones, que esperan que la inauguración tenga lugar en junio, ya han calculado el presupuesto de gestión para 2011, de 1,5 millones de euros.
Así lo han explicado las autoridades que han acudido al museo, que han reiterado que el objetivo de esta nueva infraestructura cultural "estratégica" es difundir la figura y la obra de Balenciaga.
Además, fomentará la aparición de nuevos talentos creativos a través de la escuela de alta costura y rentabilizará la marca Balenciaga para desarrollar una industria de la moda que transforme el potencial creativo en tejido empresarial.