Una mirada armónica y diversa a la sociedad navarra de finales del siglo XIX a mediados del XX. Un espejo que devuelve el reflejo de un pasado conformado de sucesos, oficios, costumbres. De vivencias. Así es el valioso legado de Agustín y Gerardo Zaragüeta. Padre e hijo dedicaron su vida a inmortalizar estampas que, a pesar del tiempo transcurrido, conservan la frescura del instante en que su mirada de fotógrafo se posó en aquello que hoy contemplamos con nostalgia.

El Museo de Navarra ofrece desde ayer y hasta el 2 de mayo la oportunidad de recorrer una rica y amplia muestra de la producción fotográfica de los Zaragüeta, cuyo estudio profesional del mismo nombre permaneció activo en Pamplona entre las décadas de 1880 y 1960. Bajo el título Zaragüeta, fotógrafos, la exposición, comisariada por Francisco Javier Zubiaur y con un presupuesto de 11.926 euros, descubre 75 imágenes realizadas entre 1887 y la década de 1940, que abarcan los diversos géneros que cultivaron sus autores: retrato, reportaje, arquitectura, urbanismo, paisaje rural, patrimonio artístico y fiestas. Todas las fotografías pertenecen al Museo de Navarra, que adquirió el fondo de Agustín Zaragüeta y Gerardo Zaragüeta a su familia en 1993. Las placas han sido escaneadas y positivadas sobre papel de conservación para esta exposición por el fotógrafo Carlos Cánovas. Manifestaciones humanas -desde el público en las gradas del Campo de Fútbol de San Juan hasta gente reunida en la calle con motivo del besico de los ángeles de Aralar y de la Misericordia, o en una plaza consistorial hasta los topes con motivo de la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931 (una de las imágenes con mayor valor documental de la muestra)-, mítines políticos, grupos familiares, procesiones del Corpus Christi y el Domingo de Ramos, desfiles folclóricos, fúnebres y militares, celebraciones navideñas, los Sanfermines, paseantes, bañistas, deportistas, excursionistas, estudiantes, políticos, médicos, enfermeras, catedráticos, actores, músicos, militares... Las imágenes de los Zaragüeta retratan diversidad de temas y escenas de la época, si bien Agustín Zaragüeta Colmenares (San Sebastián, 1858-Pamplona, 1929) era fundamentalmente retratista de estudio al servicio de las clases acomodada y militar, aunque también hizo reportaje gráfico; y Gerardo Zaragüeta Zabalo (Pamplona, 1896-1985) -a quien pertenecen la mayoría de las obras expuestas-, si bien trabajó el retrato en estudio, fue ante todo un fotoperiodista especializado en acontecimientos deportivos y políticos. También se interesó por el patrimonio artístico y etnográfico, la fotografía de arquitectura, el paisaje urbano y rural, incluso la fotografía comercial.

En palabras de Francisco Javier Zubiaur, en todas las imágenes que tomó, Gerardo Zaragüeta "captó un mosaico social riquísimo con gran frescura y espontaneidad". Lo demostró en su labor de reportero gráfico en la prensa local (fue periodista de La Voz de Navarra y repórter del Club Atlético Osasuna). "Su documentalismo es verídico, tiene la fuerza de la fotografía directa. Sus fotos no se conforman con ser testimonio de lo sucedido, sino que el testimonio se ve trascendido por una intención", añade el comisario, quien del trabajo de Agustín Zaragüeta destaca entre otras cosas "la elegancia de sus composiciones", influencia de sus años de aprendizaje de técnicas fotográficas en París. Para el nieto de Gerardo y bisnieto de Agustín Zaragüeta, Koldo Azkona, quien se acercó con otros familiares a la presentación de la retrospectiva, "es una alegría ver reunida esta obra y saber que está protegida por un ente público. Era un trabajo necesario, que había que hacer, y que servirá a futuras generaciones e investigadores", dijo, al tiempo que definió a su abuelo Gerardo como "una persona muy humana, un personaje de Pamplona de un humor fino y muy querido en la ciudad, al que todos paraban por la calle".

identificación

Ahora, colaboración ciudadana

Las 75 placas de Zaragüeta, fotógrafos no tenían títulos -los que exhiben ahora se los ha puesto el comisario de la muestra- y estaban sin datar, así que hubo que realizar una investigación acerca de su autoría y cronología, de la que se deduce que la mayoría fueron tomadas en las décadas 1920-1930. Las realizadas entre 1887 y 1920 pertenecen a Agustín Zaragüeta, y las posteriores a esta última fecha son de Gerardo Zaragüeta. Para continuar con la labor de identificación y datación de las imágenes, el Museo de Navarra pone ahora a disposición de los visitantes, en la exposición, un libro en blanco y una dirección de mail para que si conocen algún dato sobre las personas retratadas, el año en que se tomaron las imágenes o cualquier otro detalle, dejen constancia del mismo.