Fallece Donna Summer, la reina de la música disco
Con canciones como 'Last dance' o 'Hot stuff' conquistó las pistas de baile de medio mundo durante los 70 y 80
Miami. La cantante estadounidense Donna Summer, conocida como la reina de la música disco, falleció ayer en Florida (EEUU) a los 63 años, víctima de un cáncer de mama. "Esta mañana perdimos a Donna Summer Sudano, una mujer con muchas dotes, la mayor de ellas su fe", dijo ayer su familia en un comunicado difundido a medios locales.
La ganadora de cinco premios Grammy había tratado de mantener con discreción su enfermedad y seguía trabajando en un nuevo disco, según detalló al portal TMZ un allegado de la artista.
Donna Adrian Gaines, el verdadero nombre la responsable de éxitos de los 70 y 80 como Last Dance o Bad Girls, estaba casada con el cantante y productor Bruce Sudano, y tenía tres hijas, así como cuatro nietos. "Mientras lloramos su muerte, celebramos en paz su extraordinaria vida y su continuado legado. No puedo expresar realmente con palabras lo mucho que agradecemos sus oraciones y su amor por nuestra familia en este delicado momento", añadió la familia Sudano.
Mucho más que una cantante Donna Summer fue la reina indiscutible de la música disco que inundó las salas de baile de todo el mundo en la década de los 70. Como muchas de las grandes voces de la música norteamericana de la época, Summer comenzó su carrera como cantante de gospel en la iglesia. Estas actuaciones en el coro de la iglesia de su barriada en Boston (EEUU) cuando apenas tenía diez años la animaron a intentar ganarse la vida con su voz, con la que intentaba imitar a las míticas cantantes y grupos femeninos del sello Motown. Antes de que su sonido fuese reconocido internacionalmente, la cantante vivió durante varios años en Alemania, donde llegó tras participar en la versión europea del conocido musical Hair.
En Europa publicó su primer trabajo discográfico en solitario, Lady of the night (1974). Pero fue la sensual Love to love you baby la canción que se convirtió un año después en la espita que necesitaba Donna Summer para incendiar las noches en discotecas de medio mundo durante casi una década. Este éxito se produjo a pesar del veto de numerosas estaciones de radio europeas y estadounidenses debido a su voz susurrante y a los gemidos que se escuchan en este tema.
La fama de Summer en la década de los setenta la llevó a protagonizar junto al actor Jeff Goldblum la película titulada Thank God it's Friday (¡Por fin es viernes!) (1978). En la banda sonora de esta película estaba incluido su primer gran éxito, pero destacaba además Last dance, canción con la que consiguió un Grammy y el Óscar a la Mejor Canción en 1979.
Otro álbum que la aupó a los primeros puestos de las listas mundiales fue Live and More, Bad girl, en el que estaban incluidos los éxitos Hot Stuff, Bad Girls y No More Tears (Enough is Enough), a dúo con Barbara Streisand. Este disco, con el que Summer empezaba a dejar atrás la música disco para incorporar ritmos de soul, rithm & blues y rock, se convirtió en un auténtico éxito de ventas, con cerca de cuatro millones de copias vendidas en todo el mundo. El tema Hot Stuff, con el que ganó otro premio Grammy, volvió a popularizarse más de una década después al ser incluido en la banda sonora de la popular película inglesa The Full Monty.
En 1981 apareció su álbum doble On the radio, en el que se agrupaban sus grandes éxitos hasta el momento, y posteriormente publicó The wanderer, su primer trabajo con música no disco y en el que colaboraron el productor Quincy Jones, Michael Jackson y Stevie Wonder, entre otros. Con su siguiente álbum, She Works Hard for the Money, fue merecedora de otro premio Grammy. Pero los éxitos fueron acompañados de problemas con una adicción a los medicamentos de la que le costó años salir y una polémica por sus críticas a los homosexuales, al afirmar que el sida era un castigo divino por sus comportamientos sexuales. Su último éxito de ventas fue This Time I Know It's For Real y a partir de entonces ralentizó su actividad, centrándose en colaboraciones y conciertos solidarios. En 2008 publicó su primer disco con temas originales tras 17 años de silencio, Crayons.