pamplona. El cine de animación vive, sin duda, uno de sus mejores momentos en el Estado, con títulos que obtienen resultados impresionantes en taquilla, como Las aventuras de Tadeo Jones, y otros que se dirigen a una mayor variedad de públicos que el que habitualmente consume este formato, con ejemplos como Arrugas. Y todo se debe al talento de creativos españoles que en muchos casos se han formado o han trabajado en Estados Unidos y han regresado para hacer una apuesta clara por este tipo de producción desde casa. Es el caso del pamplonés Julio Soto, que en estos momentos se encuentra desarrollando Deep, un largometraje de animación en 3D que pretende nutrirse de financiación pública y privada, nacional e internacional y cuyo estreno se prevé para principios de 2015.

Soto (Pamplona, 1973), que hace más de 15 años completó sus estudios con un Máster de Animación gracias a una beca del Gobierno de Navarra, impulsa este proyecto desde su productora The ThinkLab, fundada hace seis años a su vuelta de EEUU. Allí pasó una década participando en distintos trabajos como freelance "y estaba un poco harto de trabajar a las órdenes de otros", así que "decidí montar mi propia empresa y espero sobrevivir", cuenta Soto. Ahora, después de firmar trabajos documentales como Radiophobia o My beautiful Dacia y de realizar otros proyectos de animación tanto para cine como para publicidad y televisión, aborda la dirección de una producción de "presupuesto alto" que fue la mejor valorada en la convocatoria de ayudas para la realización de largometrajes sobre proyecto concedidas a finales del año pasado por el ICAA. En concreto, Deep recibió 433.440 euros, a lo que se suma la participación de Televisión Española. "Estamos muy contentos; nos hemos colado entre habituales como Álex de la Iglesia, Pedro Almodóvar, Icíar Bollaín...", bromea.

La cinta, que "se rodará en estereoscópico al estilo de Ice Age o Madagascar", narra una historia ubicada en un futuro no muy lejano y protagonizada por cuatro personajes, cuatro criaturas abisales que viven en una grieta del fondo del mar; el único lugar donde parece que la vida animal parece haberse conservado tal y como era. Un lugar seguro del que se verán obligados a salir tras un terremoto para encontrar el arca, un mito del que les ha hablado el anciano protector -un kraken-, diciéndoles que se trata de un lugar donde todavía viven varias especies. En su peripecia pasarán por los restos del Titanic, atravesarán una ciudad de Nueva York sumergida bajo las aguas y hasta conocerán a Moby Dick. Y cuando al llega a su destino, "se darán cuenta de que no es un arca, sino un acuario en el que unos mamíferos tienen esclavizados al resto de animales", cuenta Soto, convencido de que el proyecto "tiene potencial internacional". Tanto es así, que el equipo pronto viajará a Estados Unidos para buscar coproductores, y a Lyon, donde la película se presentará en marzo en el marco del 15 Cartoon Movie.

un buen momento Tras un año y medio de puesta en marcha, Deep se encuentra en plena fase de preproducción, dentro de la cual, el storyboard será el siguiente paso. El realizador navarro se muestra optimista por la calidad del trabajo y por el "buen momento" que vive la animación, "con películas españolas haciendo taquilla y mucho terreno por desarrollar". Eso sí, al igual que ahora aborda este formato, tanto otros de los creadores de The ThinkLab como él mismo prefieren no encasillarse y permanecer abiertos a todos los géneros. "Cada uno de ellos es un lenguaje, un medio para comunicar ideas; en el caso de Deep, esas ideas tienen un público más amplio, el de toda la familia, y en otros casos, como el del documental, el público es más cerrado". Y todos son igual de válidos.