Fino 'xirimiri' de canciones
CONCIERTO DE OSKARBI
Fecha: jueves, 29 de mayo. Lugar: Patio de los Gigantes, Iruñea. Intérpretes: Oskarbi, formación integrada por Maite Aizakorreta, Bakartxo Maritxalar, Beronik Ondikola, Carlos Ruiz, Iñaki Maritxalar y Joxe Luix Treku a las voces; Iñaki Maritxalar, a la guitarra; Gontzal Iñarra, a la flauta; Carlos Ruiz, al acordeón; Joana Ortega, a los teclados; Maite Irusta, al violín; y Diego De Vera, a la percusión. Incidencias: 2º concierto del ciclo Kantu eta Hitza, organizado por el Ayuntamiento. Presentación de Xirimiri, nuevo CD del grupo. Lleno. Publico de ambos sexos y media de edad alta; más de hora y media de actuación.
Tras comenzar la presente edición del ciclo con la fusión de danza, música, teatro, poesía e imagen propuesta por Gabriel Aresti Kultura Elkartea, los veteranos Oskarbi tomaron el relevo el jueves, ofreciendo un concierto tan exquisito como excelso. Puro arte cantado y tradición, una actuación en la que el protagonismo, como es norma en las de Oskarbi, recayó por igual sobre los habituales muros de carga de sus directos: las interpretaciones de melodías tradicionales del país (extraídas de la poesía vasca y del acerbo popular) y de temas propios incluidos en los trabajos discográficos con que cuentan: diez, desde su formación a mitades de los años 60.
Cual si de los Mocedades del canto euskaldun se tratara (dicho sea con todos los respetos, pues un no sabemos qué, por momentos, nos recordó a los citados), Oskarbi protagonizaron una experiencia artístico coral en la que la música, finamente entremezclados los sones de sus instrumentos dando vida a un sonido característicamente sinfónico, siempre estuvo al servicio de las voces; del hacer de las cantantes femeninas, perfectamente respaldadas siempre por los varones. De dicho buen hacer: ya cantando las tres a coro, ya haciéndolo de forma individual, dándose relevos entre sí y mostrando sin tapujos sus encantos vocales, revelándose en cualesquiera de los casos el grupo en su conjunto como una pequeña y dulce escolanía: talludita la misma en lo relativo a las edades de sus miembros, claro está.
Respecto al hecho musical que abrigó los cantos (típicos de Xuberoa, Nafarroa y Gipuzkoa mayoritariamente los mismos), diremos que lució por momentos vetas de música antigua así como de pastorales, luciendo en celestial conjunción con la polifonía vocal esgrimida, angelical. ¿Celestial conjunción? ¿Angelical polifonía? Seamos más pedestres en vistas de las connotaciones religiosas de tales adjetivos y sustituyámoslos por otros. Por voces como bucólica -por ejemplo- o excepcional, que el resultado es igual.
Finalmente, con el repicar de la lluvia -cual inesperado xirimiri celoso-, aportando desde el acristalado techo un nuevo sonido de percusión, la actuación avanzó hacia su final, concluyendo más allá de las 22.00 horas. Y el próximo jueves, turno para Izarrak en este marco, cuarteto de folk procedente de Aldudes, la sexta merindad. Esperamos estar.
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