pamplona - Asegura que los ratos que pasa al aire libre, en la naturaleza, son “los de mayor expansión”, en los que mejor puede “pensar y disfrutar”. Y toda la energía que Maite Canto Equisoain recibe de esos momentos y de ese entorno le inspiran para crear luego en su taller, en un proceso completamente artesanal del que nacen los pictorrelieves que la artista navarra comparte ahora con el público.

La sala del Polvorín de la Ciudadela acoge la exposición hasta el próximo 31 de agosto. Un homenaje a la naturaleza en un recorrido de gran explosión de color, aunque cada obra en sí misma es prácticamente monocromática en un intento por priorizar la belleza de las formas (si bien la autora juega con distintos matices de color en cada composición). La muestra, la primera que Maite Canto realiza de manera individual en Pamplona, es un reflejo de su visión del entorno natural que le rodea, al que sale “todos los fines de semana a pasear”, así como “un profundo análisis de las formas como homenaje a su belleza, a los detalles y a las texturas que evocan” su creatividad, explica esta artista cuyo recurso material es la silicona. La técnica empleada en esta exposición, que se presenta bajo el título silicone 21, responde, según Maite Canto, “a un objetivo claro: conseguir resultados cercanos al ámbito del diseño industrial” utilizando para ello como materiales silicona sobre policarbonato. La silicona le permite “crear un efecto óptico único. Un acabado plastificado, translúcido, tridimensional y moldeable”. Las diferentes capas de pigmento y las transparencias van creando el efecto cromático a la vez que forman un cuerpo tridimensional.

Las obras, de gran formato y denominadas pictorrelieves, unen lo pictórico y lo tridimensional como un todo estético. En esta exposición la naturaleza no es entendida como un paisaje abierto sino como un elemento, un detalle al que la autora se acerca al máximo buscando en él su belleza. Cada cuadro es una obra en sí misma, aunque a la vez está concebida como parte de un todo mayor. “Uso hojas que han caído, moldeo, desmoldeo, esculpo, añado volúmenes... Interpreto los recuerdos de esos paseos por la naturaleza, en los que me pierdo en los bosques. Me fijo en lo pequeño y efímero. Las sensaciones del musgo, de una maraña de ramas o de hojas caídas, las piedras en los ríos, evoco el aire entre la hierba, el hielo, la nieve... es un homenaje a la naturaleza con un aspecto sin embargo sintético, artificial, a través de piezas estáticas a las que intento de alguna manera dar movimiento”, comenta la creadora navarra.

El proceso creador es completamente artesanal - “solo la silicona es algo que me viene dado, un material que compro, transparente y neutro”, puntualiza Canto-, y en él la artista experimenta con diversas formas de mezclar pigmentos, detecta los oscuros y claros en las obras y comienza a rellenar espacios con volumen, dando protagonismo a la percepción cambiante del color, algo que dice necesitar y con lo que transmite al espectador sensaciones nuevas.

La autora. Maite Canto Equisoain se licenció en Bellas Artes en la Universidad del País Vasco en 1996. Al año siguiente realizó un máster sobre Nuevas tecnologías aplicadas al Diseño Gráfico. Ese año comenzó su carrera profesional como diseñadora gráfica y creativa que continúa en la actualidad en el campo del diseño de calzado. Entre sus exposiciones más recientes se encuentran las realizadas en galerías y centros culturales de Pamplona, Vitoria, Lodosa, Aoiz, Estella o Burlada.

Horario. La exposición permanecerá en el Polvorín hasta el 31 de agosto, en el siguiente horario de visita: de martes a viernes de 18.30 a 21 horas; sábados de 12 a 14 y de 18.30 a 21 horas; y domingos y festivos de 12 a 14 horas.