Tras el éxito de su anterior trabajo, el grupo navarro Cobardes regresa con ‘Balance de daños’. Este sábado lo presentarán en directo en Zentral.

Este nuevo disco de Cobardes, Balance de daños, llega cuando el grupo cumple diez años de vida. ¿Qué balance hacen de esta primera década?

Superpositivo. Cumplir diez años para nosotros es un pequeño hito. Estamos encantados porque el proyecto evoluciona, igual que nosotros como personas. Antes de que saliese este disco dijimos que no sabíamos qué respuesta iba a tener, pero nosotros lo hemos pasado muy muy bien haciéndolo, ha habido un feeling interno muy potente. El balance es megapositivo. Encima, ahora, con la respuesta que estamos teniendo tanto de medios como de público… Seguimos sin creérnoslo, de verdad. Lo estamos disfrutando mucho. 

Dice que ha disfrutado mucho grabándolo. ¿Podríamos decir que, en su caso, el tiempo juega a su favor? En el sentido de que los diez años de convivencia no provocan roces, sino que cada vez se entienden mejor.

Totalmente, sí. Partimos de que somos una banda que no éramos amigos de antes, salvo Iñigo, el batería, y yo, que nos conocíamos previamente. Pero se ha creado ese vínculo de amistad, casi de familia. Ahora sabemos de qué pie cojeamos, por dónde podemos apoyarnos… Eso es brutal y hace que las cosas sean cada vez más fáciles.

Terminaron la gira anterior en diciembre de 2024. ¿Después pararon para descansar? ¿O se metieron directamente a trabajar en este nuevo disco?

La gente nos dice que hemos tardado un montón en sacar el disco, pero no hemos parado. No nos hemos dado vacaciones de Cobardes, es algo casi patológico. Solo paramos dos semanas en verano. Después del concierto de fin de gira, nos pusimos directamente a retomar algunas de las canciones que teníamos, y a picar piedra y cerrar estos diez temas que tenemos nuevos. Ha sido todo ensayar, grabar maquetas en nuestro propio local, con nuestro equipo. Hicimos una preproducciónmuy buena yla compartimos luego con Kolibrí, que ha estado otra vez a los mandos. Y entramos a grabar, conTxutxín (Jesús Martín)yKolibrí en los estudios R5. Son muy exigentes, para bien. Seguimos aprendiendo cosas en cada disco.

Iñigo Álvarez (Indi) del grupo de música Cobardes. Oskar Montero

El disco anterior funcionó muy bien. ¿Sintieron presión a la hora de componer estas nuevas canciones?

Ha ido todo muy fluido. Sí que cambiamos mil cosas, porque a veces aparecía Javi Cordobés y decía que un estribillo no le convencía y que le iba a dar otra vuelta. A nosotros nos parecía que estaba bien como estaba, pero él desmontaba la canción y la volvía a montar. Somos los primeros que nos exigimos lo máximo a nosotros mismos. Ha habido exigencia, pero en el buen sentido, por así decirlo. 

¿Pero no en el sentido de saber que había mucha gente esperando este disco?

Es verdad que un tercer disco asienta las bases de una banda, y queríamos que transmitiera eso, pero nunca nos hemos forzado en hacer algo para contentar a nadie. Hacemos lo que nos pide cada canción. Es más, trabajamos por canciones aisladas, pese a que nos gusta el formato de disco, pero nos centramos en lo que pide cada canción. En estado de coma, por ejemplo, fue una canción que empezó siendo muy rockera, con muchos riffs de guitarra, y cuando la teníamos cerrada sentíamos que había algo que le faltaba y que no estaba transmitiendo lo que queríamos. Hablamos con Alen (Ayerdi), nuestro manager, y estaba de acuerdo. Al final la cambiamos de arriba a abajo, y ahora estamos encantados con ella. 

Ha mencionado la labor de Kolibrí. ¿Cómo va evolucionandosu relación con él? Imagino que al principio les impresionaría trabajar con alguien de su talla. ¿Se sienten ahora más sueltos en el estudio?

La relación con él siempre ha sido excelente. Desde el minuto uno, no sé por qué, yo creo que nos tenía un cariño especial. Para mí era un héroe de la guitarra, le he visto siendo yo pequeñito en escenarios, y claro, el primer disco lo sufrí en todos los sentidos, pero vas creciendo, vas aprendiendo y te vas defendiendo mejor en esas partes que cuestan un poco más. Pero la actitud de Kolibrí siempre ha sido la misma, de cercanía absoluta desde el principio, supercariñoso. Siempre me decía, “Iñigo, llámame si tienes cualquier duda, miramos lo que quieras”. Nuestra relación no ha evolucionado porque desde el principio fue inmejorable. 

¿En qué momento comienza su trabajo como productor? ¿Asiste a los ensayos? ¿O llegan al estudio con las canciones cerradas?

En este caso fuimos muy de la mano. Él viene a los ensayos, escucha las canciones con nosotros, va viendo por dónde va la onda de cada una, le mandamos las primeras grabaciones que hacemos en el local para que vuelva a escucharlas y ya luego viene con su cuaderno de notas, donde pone calaveras y estrellas (risas). Y entonces vamos viendo los arreglos de cada canción. Hay un pequeño proceso de ciertos ensayos a los que viene, tampoco han sido demasiados, pero él empieza ahí.

Nuestro sueño es poder vivir de la música. Seríamos felices llenando salas y volviendo una y otra vez a cada ciudad, llevando nuestras canciones y pudiendo sentir, como ahora, cercanía con la gente.

Iñigo Álvarez (Indi) - Guitarrista de Cobardes

El disco les ha quedado bastante redondo, hay muchas canciones que podrían haber sido single. ¿Ha sido difícil elegir los que han lanzado?

Nos ha pasado, sí; pero bueno, bendito problema. Alen (Ayerdi) siempre se involucra, en el buen sentido, para ayudarnos a encaminar y a decidir qué sacar. Con Tu mejor carnaval sí que lo teníamos claro, porque era una canción un poco más directa. Con el resto tuvimos dudas. Es más, ahora que hemos sacado el disco, nos viene mucho feedback de que les encantaba Bala perdida, Vino y Besos… Son temas que están funcionando muy bien, igual que otros. Estamos muy agradecidos porque vemos que muchos de nuestros seguidores escuchan el disco entero. Ahora puedes ver eso en las estadísticas de las plataformas, y para nosotros es una gozada comprobarlo.

Menciona Bala perdida, cuya letra dice “que encima del escenario nunca me sentí pequeño”. ¿Cómo se sienten sobre las tablas? Por ejemplo, en el concierto de Madrid del otro día, en una sala emblemática como la Joy Eslava totalmente llena. Aunque ya les pasó en la gira anterior, no sé si llega uno a acostumbrarse.

No, no, para nada. Estábamos nerviosos, queríamos dar lo mejor de nosotros mismos. Yo quizás estaba un poquito más nervioso de lo habitual, era el inicio de gira y empezábamos en un sitio tan emblemático… Tuve que hacer mis respiraciones y mi proceso de meditación previa a salir. Luego lo digieres todo, más que en el momento, que igual es un poco de éxtasis del concierto. Somos una bandaque va cumpliendo sueños. La primera vez, salimos a Madrid y llenamos un garito de cien personas. La segunda, uno de trescientas. Ahora, uno de seiscientas. Flipamos porque se están cumpliendo los sueños, toco madera para que siga así.

Esa frase que hemos mencionado me recuerda a la de Enrique Urquijo, la de “cómo olvidar que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario”. ¿Cómo es el bajar del escenario para Cobardes? ¿Cuesta aterrizar y digerir lo vivido?

Seguimos digiriéndolo, porque hemos estado en Gijón,en una sala un poco más pequeña, y la gente lo estaba dando todo. A priori, Cobardes no es un grupo para que la gente esté saltando todo el rato, pero te los encontrabas botando en las vallas, increíble. Sientes como un éxtasis, un subidón. Luego viene un proceso largo para digerirlo. No se puede expresar bien con palabras.

El grupo sigue una línea claramente ascendente y este nuevo disco ha sido muy bien recibido. ¿Se han marcado metas concretas?

Nuestro sueño es poder vivir de la música. Seríamos felices llenando salas y volviendo una y otra vez a cada ciudad, llevando nuestras canciones y pudiendo sentir, como ahora, cercanía con la gente. Para nosotros sería un sueño. Nunca nos hemos puesto metas muy altas. Además, creo que ayuda el ir dando pasitos. Hay grupos como Ultraligera o Arde Bogotá que de repente explotan, y está muy bien. Nosotros llevamos un crecimiento que creo que es más natural, de consolidar un público y un entorno, un mundo alrededor nuestro, insisto, sólido. Ojalá podamos vivir de esto y podamos dedicarle el 100 % de nuestro tiempo.

Y más a corto plazo, ¿qué planes tienen? Han empezado con salas, ¿luego llegarán los festivales?

Empezamos con estos seis conciertos de gira de presentación del disco y luego ya nos pondremos en carretera. Va a haber muchas más fechas de salas a nivel nacional, por toda la península. Se anunciarán un poco más adelante, cuando terminemos esta gira. De momento, los festivales los vamos a tener muy acotados. Preferimos centrarnos en esto, funcionar muy bien en salas y más adelante ya pensaremos en festivales.