Concierto de Chambao
Fecha: sábado, 22 de noviembre. Lugar: sala Tótem, Atarrabia. Intérpretes: Chambao, banda integrada en directo por LaMari a la voz, Toni Romero, a los teclados y a los coros, Roberto Cantero, al saxo, a la flauta, a los sintetizadores y a las programaciones; Oliver Sierra, a las guitarras, y Juan Heredia, a la percusión. Incidencias: presentación de 10 años around the World, último trabajo de Chambao. Poco más de media sala. 2 horas y 10 minutos de duración, bises incluidos.
El duende del Sur inherente a la esencia de Chambao se coló en Tótem la penúltima semana de noviembre, caldeando la sala con su afable presencia y calentando los comandados por LaMari a los presentes con sus canciones: encendiendo con mayor o menor fortuna a un público bastante menos numeroso que en anteriores visitas de los de Málaga, cuando dichas visitas, Polideportivo Hermanos Induráin, Pabellón Anaitasuna, recinto de la Ciudadela? se contaban por llenazos. Pero bueno, así fue la feria: a Tótem fueron los que fueron y así lo vamos a contar.
La velada arrancó por lindes acústicas, saliendo los músicos como si quisieran dar la sensación de estar al aire libre en la noche, a su bola; en la playa de su ciudad en un chambao, palabra que en la costa del Sol significa “refugio o cobijo para pasar el día en la playa o en el campo con la familia o amigos”. Y después del ligero aperitivo musical brindado (Camino interior, Desconocido), con los allí reunidos y el manjar a degustar camino de estar en su punto; preparados a fuego lento público y ambiente de cara al verdadero plato fuerte, tras dichos dos temas arrancó la actuación.
Mejor me queo aquí fue el tema que marcó dicho punto de inflexión, con la voz de LaMari resonando con su característico magnetismo, acariciando las almas de cuantos se dieron cita para oírla; haciéndolo con fuerza marcando con su impronta lo que, en líneas generales, representó el concierto: una indisimulada vuelta del grupo a sus raíces más genuinas, abriéndose paso con elegancia y frescura dicha voz a través de las bases de música electrónica y las tonalidades sonoras fabricadas por el actualmente quinteto: haciéndolo sobre lo que diez años atrás conocimos como flamenco chill.
La actuación, de carácter especial a la vista de la efeméride que Chambao están celebrando (no en vano el trabajo que sirve de soporte a esta gira se titula 10 años around the World), lució articulada sobre dos puntales: el desempolve de viejos temas propios y viejos hits de todas sus épocas (Una de tantas, Roé por la escalera, Poquito a poco) y la plasmación de alguna que otra versión de artistas próximos a ellos, como Camarón (Rosa María, composición dedicada a las mujeres presentes en la sala), los legendarios e injustamente poco reconocidos Tabletom, Veneno o Jorge Drexler, dejándose llevar los músicos navegando en todo momento por las tenues aguas de tan original concepción del flamenco, antes de terminar recorrido -aparentemente- con Los sueños; tema tal vez dedicado a los suyos, una década atrás hechos realidad. Pero no, aún faltaban hasta ¡40! minutos de concierto; de presencia de Chambao sobre el escenario -más bien- a la vista de cómo LaMari alargó y alargó dicha presencia por las razones que fuesen. ¿Tal vez porque se dejase llevar por las sensaciones post-actuación? Sonando en este tiempo extra esperados e imprescindibles éxitos como Ahí estás tú (verdadera espoleta en 2004 de cuantos vinieron después), Papeles mojados y Te la creío tú, desenfadada guinda final: perfecto broche a una mágica noche de celebración: ¡y que cumplan muchos más!