pamplona - El escultor Ángel Garraza (1950, Allo) ocupará durante el verano y hasta el próximo 27 de septiembre las salas temporales del Museo de Albarracín, donde presenta parte de las dos últimas series en las que ha estado trabajando en los últimos años: Interiores iluminados y Cosas y causas; dos proyectos en los que el artista juega con elementos simbólicos y que durante mucho tiempo han convivido “al alimón”, según explica el creador. “Interiores iluminados está ya terminada y tengo la sensación de que Cosas y causas está ya casi agotada. Nunca sabes cuándo vas a terminar una serie porque a veces la dejas, la vuelves a retomar... Pero me da esa sensación”, señala Garraza.
Los elementos que forman parte de estas dos series se presentan en el Museo de Albarracín en dos espacios diferenciados, dos estancias de un antiguo palacio. “No se puede hablar de obras individuales sino de un montaje o una instalación. Por ejemplo, dentro de Cosas y causas, he colocado 16 elementos suspendidos del cielo, 16 cabezas salpicadas de elementos simbólicos, distintos en cada una, con una parte roja y una parte negra”, apunta. El medio o la herramienta a través del que Garraza crea sus piezas es la cerámica, ya que le permite el control del proceso de creación. “Me gusta la arcilla, la tierra, el gres... Porque son materiales que me permiten controlar todo el proceso. La cerámica es para mí un medio, una herramienta, pero me considero escultor”, afirma.
A la hora de trabajar, Garraza no sigue ninguna regla en concreto, ya que cree que el artista “trabaja en procesos vitales, sin someterse a ninguna regla”. “El arte es un impulso de necesidad vital que no tienen una aplicabilidad, sino una funcionalidad simbólica”, señala el escultor, quien también es docente en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco y que desde hace muchos años vive en la localidad de Mungia (Bizkaia). “Son muchos los años que llevo fuera pero me apetecería mucho hacer una exposición en Navarra y me reivindico como navarro en el exilio. La última que realicé fue en el Museo de Navarra, una colectiva, y la verdad es que me gustaría volver”, asegura.
proyectos futuros Garraza compagina la docencia con el trabajo artístico y, tras una larga trayectoria en el mundo del arte, insiste en creer que “hay cosas que no solo se explican con la teoría”. “La actividad más comprometida la llevo a cabo en el mundo del arte, y la faceta de aplicabilidad de lo artístico en la docencia”, indica el escultor.
En lo que a la faceta más creadora se refiere, actualmente se encuentra trabajando y ultimando la serie Cosas y Causas, cuyas últimas propuestas verán la luz en el centro cultural de Avilés, en una exposición que está organizando. “Las piezas en las que estoy trabajando son de carácter vertical y en tamaño humano. Son nueve elementos que siguen jugando con el simbolismo, que forman parte de la serie Cosas y Causas y que espero presentar en Avilés”, resume.