El grupo se forma en 2020, año pandémico…

Eso es. Yo comencé a recibir clases de guitarra a cargo de Nekane Ibero y empecé a enseñarle las canciones, las ideas que tenía a guitarra. Le gustaron y empecé a jugar con ellas, a meter más guitarras por encima… Un día, estando con ella, llegó su pareja, llegó mi pareja, y empezamos a jugar todos y así, poco a poco, de una manera natural, fue surgiendo el grupo. Y hasta hoy.

Imagino que compartirían influencias comunes. En su música se perciben ecos de pop, indie, rock, folk… ¿Eran esos los estilos en los que confluían?

Sí, eso es. Por un lado, teníamos gustos en común que se acercaban al pop, pero a todas nosotras nos gustaba jugar con otros estilos, como el indie, el rock o el folk. Fue muy bonito que cada una de nosotras teníamos gustos muy diversos y gracias a ello creemos que hemos podido generar una sonoridad que en algunas ocasiones nos ha sorprendido, porque hemos ido juntando y mezclando gustos de todos nosotros y creemos que eso nos ha favorecido.

Inicialmente trabajaron sobre las canciones que usted aportaba. ¿Sigue siendo así?

Sí, tenía las canciones a guitarra y luego Pello, el batería, hacía el trabajo de producción y cada integrante del grupo creaba los arreglos de su instrumento. Luego Pello también fue componiendo algunas canciones y decidimos que también fueran parte del grupo. Hoy en día, muchas canciones son mías, pero otras son de Pello.

¿Cómo trabajan las canciones? ¿Cada uno aporta las suyas ya cerradas, o las construyen entre todos?

Suelo llevar la idea inicial de la canción, pero luego Pello es quien se encarga de estructurarla y hacer un trabajo de producción, de montar la canción, darle forma, cuerpo, sentido, e integrarla en un estilo. Una vez que tenemos este montaje hecho, se le enseña al resto del grupo y cada uno y cada una de ellas crean su propio instrumento y a su vez, si tienen alguna sugerencia, alguna idea, algún cambio de acorde, también la hacen saber y entre todos y todas le damos una vueltica y valoramos y vemos cómo podemos sacarle el mayor partido a la canción.

Ahora van a publicar nuevo disco, ‘Bada argia’. ¿Cuándo sale exactamente?

Se han publicado los dos primeros singles. El 13 de marzo, que tenemos la presentación del disco en Burlada, va a salir ya en formato físico. Sin embargo, aún tardará dos semanicas más en estar al completo ya que vamos a sacar primero cuatro singles antes de subir el disco completo.

¿Y cómo ha sido la creación de este disco? ¿De dónde vienen las canciones?

Ha sido bastante natural. Nos dimos cuenta de que las canciones que estábamos creando giraban en torno a la misma temática, sin quererlo y sin buscarlo. Últimamente vemos que estamos rodeadas de tragedias en la sociedad. Leemos, escuchamos noticias que son catastróficas. Estamos viendo el estrés en una sociedad que a veces es un poco rígida. El disco nació de la necesidad de intentar desmoronar ciertos aspectos de esta sociedad. Tenemos que ser conscientes de todas las tragedias que nos rodean, pero también pensábamos que era importante reivindicar y creer en esa luz que sabemos que existe y que puede estar en un gesto pequeño. Es importante aferrarnos a esa luz e intentar impulsarla y saber apreciarla.

¿Ese sería el mensaje del disco?

Las canciones hablan de destruir un poco el ritmo que nos ha marcado esta sociedad, de reivindicar la necesidad de saber que todas y todos somos diferentes y que no debemos sentirnos mal por ello. Aunque las cosas estén mal, tenemos que ser conscientes de que también hay luz. Otras canciones tratan sobre saber cuidar la salud mental, sobre la pérdida de una persona que nos ha dejado demasiado pronto y la impotencia que se siente ante eso. Hay canciones que están dedicadas a los amigos y amigas y a la familia… Todas tienen temáticas diferentes, pero todas se rigen por esa necesidad de reivindicar esa luz y ser conscientes de cómo está hoy en día el mundo.

¿Dónde han grabado?

En Zestoa, con Eñaut Gaztañaga, que tiene un estudio que se llama Gaztajn Estudioak. Nosotros no vivimos en la música, digamos que es un hobby muy serio para nosotras. Pero no es tan fácil, así que lo hemos grabado en dos tandas de tres o cuatro días cada una. Luego volvimos para ultimar los últimos detalles con él.

Decía antes de que las letras se hacen eco de la mala situación geopolítica, pero también aportan su punto positivo: hablan de sensibilidad, de los cuidados, de la luz… Se titula Bada argia, que significa “hay luz”. ¿Acaba primando el lado positivo?

Sí, porque si solamente nos quedáramos con las tragedias, sería muy difícil tener momentos de luz. Es muy importante fomentar esa luz, porque desde ahí van a a nacer el cambio.

Hablando de ese cambio que menciona, ¿qué papel cree que puede tener la música para mejorar las cosas? ¿Más a gran escala, o más hacia las personas, de manera individual?

Creo que el papel puede ir en ambas direcciones. Desde el momento en que tenemos un altavoz, tenemos también la responsabilidad de comentar ciertas cosas. Pero también queríamos transmitir ese lado positivo en el que creemos firmemente, no nos tenemos que quedar solo con lo malo. Habrá gestos malos, gente mala y momentos muy duros, pero también tenemos lo que es todo lo contrario. Entonces tenemos que reafirmarnos en eso y creer en eso. Otros grupos que puedan tener mucha más proyección que nosotros y podrían generar un cambio mayor. En este disco tenemos una canción que tiene una historia doble, puede tener dos interpretaciones, y una de ellas está justo dirigida al público. Es una canción por y para el público, una manera agradecer que estén ahí en los conciertos; vivimos en una sociedad que nos está generando mucho estrés y a veces se nos hace difícil salir de la rutina para ir a un concierto. Queremos agradecerle al público el hecho de estar ahí y escuchar este mensaje.

Hablando de conciertos: ¿cómo va a ser el de Burlada?

Pues al ser la presentación del disco, va a ser un concierto un poco más cálido, por así decirlo. Vamos a dejar claro el mensaje que queremos enviar con este disco. Vamos a intentar ser cercanas con ese público que vaya a recibirnos y vamos a intentar que disfruten, porque creo que tenemos música diferente. La gente que ha escuchado el disco lo ha disfrutado, entonces vamos a intentar que todos y todas disfruten, acercarnos a ellos y a ellas para que no sea un concierto frío, que no sea distante, sino todo lo contrario; intentar conectar con el público para que se lleven un buen rato, que cale el mensaje y ser agradecidos y agradecidas con ellos.

El primer disco se llamaba, traducido al castellano, Sin saber a dónde vamos. ¿Saben ya a dónde va el grupo?

Sí. La verdad que ha sido bonito, porque en el primer disco todavía no sabíamos dónde ubicarnos y entonces de ahí el título. Estamos muy contentas porque hemos ido encontrando el camino, la sonoridad y lo que queremos transmitir. Ha sido precioso ese proceso y ahora creemos que hemos crecido como grupo. Hemos disfrutado muchísimo el primer disco y no lo queremos infravalorar, ni mucho menos. Ha sido la semillica que nos ha impulsado. Pero sí creemos que hemos crecido, tanto musical como personalmente, y nos ha gustado mucho la transformación que ha habido en este disco.