Las opciones de que Víctor Muñoz sea traspasado por una importante cantidad –los 40 millones de euros de su cláusula de rescisión– van cobrando forma conforme los actores en torno a la operación se van pronunciando. Según anunció ayer la Cadena Ser, el Real Madrid no contempla el retorno del futbolista a su disciplina y contempla con buenos ojos un traspaso ventajoso. El Newcastle es en principio el club que apuesta por hacerse con sus servicios por el montante de su cláusula de salida, pero hay otros interesados en contar con el jugador y aceptar esas condiciones económicas.

Osasuna y Real Madrid comparten la propiedad del extremo y eso supondría repartirse 20 millones para cada uno de los clubes. Es decir, una operación siempre económicamente jugosa para las dos entidades. La actuación en el Mundial, como mucho, podría aumentar el interés de otros conjuntos por hacerse con sus servicios. En el caso de producirse la venta en estos términos económicos, Osasuna estaría afrontando la transacción más elevada de su historia.