huarte - Salir de uno mismo, observar la obra desde los ojos de otra persona y ponerse en la piel de otro artista no es pan comido. Este reto es el que han afrontado, durante tres días, 13 artistas navarros en el Centro de Arte Contemporáneo Huarte bajo la tutela de la creadora y productora cultural Sarah Margarita Lewis, una virtuosa con una larga carrera bajo el hombro que ha enseñado las claves del trabajo colaborativo y el arte de la economía de la atención. Este taller, que finalizó ayer, se enmarca dentro de una iniciativa internacional de intercambio de creadores en la que participa, además de otros centros nacionales, el Centro Huarte.
Durante tres intensos días, los artistas navarros han aprendido las fórmulas necesarias para realizar un trabajo conjunto mediante la multiplicación de estímulos y poniendo énfasis en la atención, que es “el elemento más preciado”, según describe Sarah M. Lewis. “Es muy interesante crear un taller con artistas tan diferentes, algo que cada vez se está poniendo más de moda, aunque se realiza desde hace muchísimos años”, cuenta Lewis, quien considera que “la unión entre artistas y la sociedad en general es fundamental”. Además, puntualiza que “estos talleres son una forma de resistencia en contra de las tendencias neoliberales del individuo”, por lo que “es importante que se sigan haciendo”, agrega.
La artista ha hecho especial hincapié en la atención durante el taller. “Por mucha fama o dinero que tengamos, si no conseguimos la atención de los que nos rodean, no llegaremos a nada; en cambio, si logramos que nos escuchen y nos hagan caso, conseguiremos dar pasos hacia delante para dar a conocer nuestra obra y crecer más como artistas”, manifiesta Lewis, una creadora norteamericana de origen dominicano. Por ello, en esta iniciativa la artista ha trabajado de manera constante el intercambio de atención, utilizando para ello una metodología creativa en la que los creadores navarros han intercambiado roles y han trabajado la autoría de las obras de manera rotatoria.
“Además de la economía de la atención, es importante tener en cuenta la ecología de la atención. Esto viene a significar que no todo tiene que ser un intercambio entre dos personas, sino que puede multiplicarse en un colectivo. Así, si yo dedico mi atención a varios artistas, después todos ellos me la dedicarán a mí”, apunta Lewis. Fruto de esta manera de trabajar fue la performance colectiva que los participantes crearon ayer para dar el punto final al taller, en la que utilizaron diferentes técnicas performativas.
multiplicación de estímulos Por otro lado, la artista norteamericana subraya la importancia de la multiplicación de los estímulos. Para ello, los 13 navarros tuvieron que defender la obra de otros autores como si fuera suya, metiéndose así en la piel de otra persona. “Así, cada uno de ellos ha visto su obra desde diferentes perspectivas, dejando a un lado todo el entorno que ha influido en la percepción que el artista tiene sobre su obra”, indica. Todo esto, trabajado con mucha intensidad durante tres días, ha dado sus frutos. “Sí se han dado grandes avances” entre los participantes, quienes han conseguido “destacar de manera individual dentro de un trabajo colectivo”.
satisfacción entre los artistas Los participantes en el taller coinciden en calificar de “muy interesante” el programa organizado por el Centro Huarte, en el que, según señalan algunos, han aprendido a “escuchar y ser vistos de igual manera”. Myriam Cameros, ilustradora, opina que en el curso ha encontrado “otra forma” de encararse “a la creación” y de compartirla. “Ahora somos más conscientes de que nuestra obra está contaminada, en el buen sentido, por un montón de estímulos ajenos a nosotros; hemos entendido que no somos solo el objeto artístico y nosotros”, señala Cameros, quien cree que “se ha logrado crear un espacio en el que todos los artistas, que venimos de mundos tan diferentes, hemos llegado a ser iguales”. Además, añade: “Han desaparecido un montón de prejuicios que teníamos ante obras de otras personas”.
Por su parte, la arquitecta y artista Elena Albert considera que “este taller ha servido para aprender algo tan interesante y básico como la escucha y la empatía”. Además, puntualiza que “se han mostrado las herramientas necesarias para poder desarrollar trabajos colectivos con otros artistas”, ya que “compartir es importante”. Por otro lado, opina que ver su obra desde los ojos de otras personas “es, como mínimo, curioso y enriquecedor”. La programadora y gestora cultural Isabel Ferreira, asimismo, manifiesta que “hacen falta más espacios de encuentro como este”, ya que es una buena herramienta para “seguir dando cuenta de que el arte continúa vivo”.
Este taller ha surgido de la iniciativa fruto de la participación del Centro Huarte en el CAPP, programa de colaboración e intercambio de creadores a nivel internacional. Ahora, el centro espera pasar a la segunda fase de esta iniciativa, en la que, entre los centros nacionales que participan -Centro Huarte, Tabakalera, Hablarenarte, Medialab Prado, ACVIc y Acción Cultural Española-, pasarán el testigo a un artista español, que impartirá otro taller en un país extranjero.
Sarah Margarita Lewis, creadora y productora artística. Esta artista norteamericana, de origen dominicano y con la residencia en Berlín, ha creado, comisariado y producido una amplia variedad de proyectos artísticos en ciudades como Boston, Berlín, Chicago, Nueva York, Bruselas, Santo Domingo, París, Riga y Basel, tanto en teatros, museos, galerías como en espacios públicos y educativos.
‘Lewis Forewer’. Entre los trabajos de Sarah M. Lewis se encuentra Lewis Forewer, un proyecto colectivo sobre los nuevos modelos de familia a partir del cual la artista se interesó por la problemática que conllevan las relaciones entre personas que desean trabajar juntas.
Programa de intercambio internacional. La iniciativa en la que participa el Centro Huarte se enmarca en un programa de intercambio de creadores entre instituciones de cinco países europeos. Entre estos, se encuentran Irlanda, Alemania, Reino Unido, Hungría y Finlandia.