La exposición de Santa Criz abre sus puertas en Eslava

Consta de más de 120 piezas y se podrá visitar a partir de mañana en el edificio del antiguo Trujal

09.02.2020 | 18:08
Representantes de instituciones colaboradoras y de la Baja Montaña arroparon al Ayuntamiento.

eslava - Los anhelos de más de veinte años sobre su ciudad romana del pequeño pueblo de Eslava se han materializado con la exposición Santa Criz de Eslava, Reflejos de Roma en el Territorio Vascón que ayer se inauguró en la localidad con representación de las instituciones que han hecho posible el reto para el Ayuntamiento de la comarca de Sangüesa. De manera complementaria, se presentó en el acto el catálogo de la exposición del mismo nombre, editado por el Gobierno de Navarra.

La excepcional muestra de piezas (más de 120) encontradas en el yacimiento de la ciudad romana en las excavaciones sitemáticas realizadas durante dos décadas se abrirá mañana en el Trujal de la Cooperativa, acondicionado para garantizar la seguridad y su conservación "y permitirá a las personas allegadas completar su visita a la ciudad romana, en el caso de que ya hayan pisado Santa Criz, y tener elementos para conocerla quien todavía no haya llegado a ella".

Es la idea del punto de partida expresada ayer en el lugar por Javier Andreu Pintado, profesor del departamento de Historia de la Universidad de Navarra con la que el Ayuntamiento firmó un convenio de dinamización en 2017 y comisario de la exposición, junto a Txaro Mateo Pérez, responsable de la empresa Olcairum y miembro del equipo de investigación arqueológica en el yacimiento desde 1994. Ambos intervinieron en el acto junto a: Ignacio Barber, alcalde de Eslava, Carlos Martínez Álava, director del Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, Ibon Mimentza (director gerente de Cederna Garalur), representantes de los ayuntamientos de la Baja Montaña y de Fundación Caja Navarra (apoya la muestra) cofinanciada por el Gobierno de Navarra y el Fondo Europeo FEADER, en el marco del PDR 2014-2020, con gestión de Cederna Garalur.

En sus breves discursos resumieron el camino de este ambicioso proyecto, el reto singular para el modesto Ayuntamiento de Eslava. Lo que ha sido un ejemplo de colaboración y buenas prácticas se muestra ahora como una clase en sí misma de arqueología romana, un recurso pedagógico y turístico que podría mitigar la despoblación por su proyección comarcal como una apuesta decidida por el desarrollo local impulsada por la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana.

La extraordinaria muestra no defrauda en su exquisita y completa presentación que se estructura en torno a los diferentes materiales arqueológicos hallados en la ciudad dispuestos en áreas temáticas.

ESTRUCTURA y visitas Elementos claves como la topografía de la ciudad, la línea del tiempo y tres grandes ideas han servido de base para la estructura de la muestra: Lenguaje del poder, el mundo funerario y la vida cotidiana.

Las inscripciones. "No hay ciudad que nos haya obsequiado con tantas", expresó Javier Andreu en la visita guiada por la exposición entre las piedras parlantes, fragmentos metálicos del poder: monedas, esculturas (destaca la escultura togada del critopórtico de Santa Criz de Eslava), pie desnudo y una selección de material escultórico en mármol procedente del foro.

En el centro del edificio llama la atención un eje con la decoración arquitectónica, reflejo del imperio romano con un conjunto de trabajados capiteles encontrados asimismo en el foro y que dan idea de la monumentalidad, perfección y cantidad existente en Santa Criz.

La muestra recoge una interesante selección de elementos de la vida cotidiana: vidrio, cerámica, llaves, espátulas, peines, adornos y fichas de juego que recrean la vida del pasado.

Y de la vida cotidiana, al mundo funerario, de estelas e inscripciones funerarias; individualizaciones de los difuntos, símbolo del interés por marcar nombres y sepulturas y de potencia socioeconómica de los encargos.

Toda esta riqueza patrimonial se abre al público desde mañana y estará atendida por Nerea López en el Trujal, que fue el almacén arqueológico durante las excavaciones. Cabe destacar su sorprendente transformación en museo, estéticamente diseñado, para realzar las piezas.

La exposición estará abierta hasta finales de 2020.

Para el periodo estival, desde mañana hasta el 30 de agosto, se podrá visitar los días: miércoles, viernes, sábados y domingos, de 12.00 a 16.00 horas. Además, en este periodo se realizarán visitas guiadas al yacimiento esos mismos días a las 10.00, siempre que se soliciten en el teléfono 660403434.

La visita a la muestra cuesta 2 euros, la guiada a Santa Criz, 4, y las dos, 5.

Una excelente oportunidad de recrearse en la ciudad paradigma de la historia de la vida urbana en el Valle del Ebro en la antigüedad, que surgió como oppidum (lugar elevado) de Vascones en la Edad del Hierro II hacia el siglo V a.C y que se mantuvo ocupada hasta comienzos del siglo IV d.C convirtiéndose después en una ruinosa sombra de lo que fue.