El filial del Eibar arrolló ayer a la Mutilvera en un encuentro que dominó al completo y en el que los de Álvaro Garrido no se encontraron en ningún momento.

Desde el comienzo, el Eibar B saltó al césped con las líneas muy altas. Esa presión impidió que la Mutilvera jugara al fútbol que acostumbra: desde la zaga, con calma, controlar la posesión. A la mínima que los locales cambiaban la orientación o buscaban el pase hacia Aranguren –que no tuvo el día y que se sentó en el banquillo al descanso–, un jugador del Eibar aparecía como una fiera. 

Mutilvera 0

Eibar B 4

MUTILVERA: Fraga, Goñi (Rondal, m.45), Grande, Teres, Goicoechea, Roncal (González, m.68), Ciaurriz (Bujanda, m.45), Aranguren (Arocena, m.45), Yániz, Goñi, Lizarraga (Ardanaz, m.68)

EIBAR B: Ayala, Amilibia (Herranz, m.77), Llorente, Aguirre (Santolaya, m.60), Mateos, Redondo (López, m.60), Zubiria, Asenjo, Delgado (García, m.74), Pastor, Ortuzar (Larrañaga, m.60). 

Goles 0-1, m.16: Delgado; 0-2, m.42: Asenjo; 0-3, m. 57: Mateos; 0-4, m.74: Asenjo. 

Árbitro Hugo Alonso Luiña. Amonestó a los locales Grande, Yániz y González; y al visitante Ortuzar.

Estadio Municipal Valle de Aranguren.


De este modo, tras insistir y aprovecharse de las imprecisiones en la salida de balón, Marc Delgado abrió la lata en una gran jugada de Ibai Asenjo, el hombre del partido. Los visitantes no cesaron y la Mutilvera apenas se internó en el área rival. Al borde del descanso, en una jugada combinada, Asenjo metió el segundo. Ya en la segunda mitad, Mateos alargaba el marcador de cabeza. Ahí el partido se rompió y, en el minuto 74, Asenjo lo hizo añicos con el cuarto gol.