Cuando el amor se reinventa por ‘azar’

25.09.2020 | 01:27
El dúo protagonista tratará de seguir unido, pese a todo.

Alessandro y arturo, pareja cuya relación está en crisis, se harán cargo de los hijos de una amiga

'la diosa fortuna'

Dirección: Ferzan Ozpetek. Guion: Ferzan Ozpetek, Silvia Ranfagni, Gianni Romoli. Reparto: Stefano Accorsi, Edoardo Leo, Jasmine Trinca, Serra Yilmaz, Filippo Nigro, Sara Ciocca, Barbara Alberti, Pia Lanciotti, Edoardo Hendrik, Cristina Bugatty, Matteo Martari, Carmine Recano, Edoardo Brandi, Dora Romano. Género: Drama. País y duración: Italia (2919), 114 minutos.

¿Cómo haces para que la persona a la que quieres se quede contigo para siempre? A partir de esa premisa surgió La diosa Fortuna, película de Ferzan Ozpetek que narra la historia de dos personas que han estado juntas durante mucho tiempo y que están al borde de separarse ya que la pasión ha desaparecido.

"Me fascinaba la idea de cómo, una vez que el sexo y la pasión desaparecen, una relación puede regenerarse de formas distintas y cómo somos capaces de permanecer juntos", explica el realizador turco de nacionalidad italiana, conocido por proyectos como Tengo algo que deciros (2010) y La ventana de enfrente (2003).

Ese desencanto y aletargamiento ha atrapado a Arturo –Stefano Accorsi– y Alessandro –Edoardo Leo–, la pareja protagonista del filme. Llevan juntos quince años y su relación está en crisis desde hace un tiempo, pero la repentina llegada a casa de los hijos de Annamaria –Jasmine Trinca–, la mejor amiga de Alessandro, dará un giro inesperado a su aburrida rutina.

De ahí la fortuna del título del largometraje, explica el director, ya que por azar los dos protagonistas se ven obligados a lidiar con la paternidad, algo que nunca antes se habían planteado y que sucede de forma repentina, en el momento más crítico de su relación. Eso sí, Ozpetek reivindica que pese al papel que juega la suerte en la película, "es importante la forma en que cada uno de nosotros reaccionamos ante las oportunidades y la fortuna ya que somos nosotros los que decidimos si lo que nos ocurre es positivo o negativo".

De ahí que a sus ojos, su último proyecto, que se mueve entre la comedia y el drama, "sea una historia de sentimientos y de búsqueda de una nueva definición del amor", donde los personajes, que tratarán de encontrarse a sí mismos, a su vez descubrirán que "ser padres no es una cuestión de genética, sino de corazón, de responsabilidad y moralidad".