caza y pesca

Los perros de traílla una modalidad al alza

Adecana propone a Medio Ambiente su regulación reglamentaria

20.12.2020 | 23:49
Sabueso “latiendo” en el rastro de un jabalí. Fotos: cedida

pamplona – Adecana ha propuesto al Gobierno de Navarra que se incluya en la modificación del Reglamento de la Ley de Caza, el uso y formación de los perros de traílla que tan necesarios son para el seguimiento de rastros de jabalí. Esta modalidad consiste en seguir la pista de un jabalí (no de otras especies de caza) con la ayuda de un perro atraillado, y una vez que se concreta dónde pueda estar encamado, se lleve a cabo en esa zona una batida, aumentando con ello las posibilidades de éxito en las batidas de caza mayor de esta especie. Si bien la modalidad de la caza del jabalí a traílla inicialmente se desarrollo en Francia y la cornisa cantábrica, desde hace ya varios años la practican los jabalineros vascos, navarros, aragoneses, riojanos y catalanes, si bien por ahora solo está legalmente regulada en Asturias y Galicia.

OBJETIVOS DIFERENTES EN ÉPOCA DE CAZA O EN VEDA En época de caza los perros de traílla son utilizados para que, con carácter previo a la iniciación de las batidas de jabalí y a primera hora de la mañana, los perreros busquen cuantos indicios y rastros hayan dejado los jabalíes a última hora de la noche anterior, y tras seguirlos con los perros atraillados, poder saber el lugar dónde se han encamado estos, facilitando el éxito de las cacerías, teniendo tres fases: el rastreo, el aplace, y la colocación de los puestos.

Si el rastreo es positivo, antes de llegar a donde parece que los jabalíes estén encamados, se vuelve para atrás y tras dejar señalada la entrada del rastro a la espesura, se bordea la mancha boscosa para comprobar si no han salido por el otro lado, pudiéndose entonces concretar donde están aplazados los jabalíes.

Posteriormente el jefe de cuadrilla, tras estudiar el o los distintos aplaces que se hayan hecho esa mañana, se decide cuál tiene más posibilidades para cazar ese día, ya que con este método se puede saber aproximadamente cuantos animales hay en la mancha, si son hembras con crías, animales de mediana edad, o machos adultos, colocando los puestos en las sendas que estos animales más habitualmente utilizan en sus desplazamientos, tras lo cual los resacadores llevaran los perros a la entrada donde se cortó el rastro, y tras levantar a los jabalíes de sus encames los dirigirán a las posturas.

En cambio en la época de veda esta actividad debe ser mucho más limitada y encaminada al entrenamiento y formación de cachorros, ya que para tener y formar buenos perros de traílla es fundamental su entrenamiento y formación, tal como se regula en Galicia y Asturias, donde se pueden utilizar en espacios limitados durante gran parte del año, salvo periodos críticos de reproducción de los animales.

PREVENCIÓN DE DAÑOS A LA AGRICULTURA Y ACCIDENTES DE CARRETERA Además de su uso estrictamente cinegético y formativo, esta ancestral modalidad de caza es muy interesante para el tratamiento de los daños que los jabalíes puedan causar en los cultivos y en la ganadería, sobre todo en zonas muy cerca de los pueblos, donde se encaman en las riberas de los ríos o cualquier espesura, así como para mantenerlos alejados de las zonas de carreteras donde exista una gran conflictividad de accidentes de tráfico con fauna de caza mayor.

Esta es una modalidad que va a ayudar a preservar los derechos de los perros regulados en la Ley de Protección Animal, ya que es de Ley que como el resto de los perros, las razas de caza mayor puedan pasear con sus dueños fuera de las épocas habilitadas para llevar a cabo batidas, ya que en un caso contrario están forzados a permanecer en las perreras durante muchos meses del año.

Los cazadores de caza mayor entienden que actualmente existe una diferencia de trato hacia ellos, ya que los propietarios de perros de caza menor sí que se les habilitan a perrear con sus perros en época de veda. Por ejemplo a los becaderos se les deja pasear con sus perros en los meses de febrero, marzo y abril, o los perdiceros varios fines de semana antes de la apertura de la caza para entrenar a los perros y conseguir que las perdices estén más bravas el día de la apertura.

PRoPUESTAS DE ADECANA PARA REGULAR ESTA MODALIDAD Adecana, tras recabar datos y opiniones de los mayores expertos de esta modalidad que llevan muchos años practicándola en Navarra, ha presentado a la Administración un borrador de ideas para que se incluya reglamentariamente una correcta regulación de los perros de traílla, destacando lo siguiente:

–Que además de regularse esta modalidad mediante su inclusión en el Reglamento de Caza, tenga que constar autorizada en los POC de cada acotado, teniendo la Sociedad de Cazadores la potestad de autorizarlo o no, limitar las zonas de uso, y regular su funcionamiento.

–Que lo mismo que existen en los POC zonas de adiestramiento de perros de caza que están destinadas a perros de caza menor, se habiliten otras para el adiestramiento de perros de caza mayor.

–Que cada sociedad sea la que habilite personalmente a los perreros que puedan ejercitar esta modalidad, teniendo que tener el permiso de la Sociedad para ejercerla.

–Valoración de la obligatoriedad de que los perros que se utilicen para ello, siempre estén atraillados, y provistos de un GPS para su control.