Dos refugiados rohinyás se unen a 'Barrio Sésamo'

Dos marionetas inspiradas en niños de los campamentos de refugiados en Bangladesh llegan al popular programa

06.01.2021 | 00:22
Noor y Aziz, gemelos, los nuevos personajes. Foto: Sesame Workshop

dacca – Dos marionetas inspiradas en niños rohinyás de los campamentos de refugiados en Bangladesh se unirán al programa infantil Barrio Sésamo como parte de una terapia para aliviar los traumas sufridos por estos menores tras huir de la ola de violencia indiscriminada en Birmania (Myanmar).

La llegada de los gemelos Noor y Aziz es parte de una iniciativa de la organización sin ánimo de lucro Sesame Workshop, de la popular serie, como parte del programa Jugar para Aprender desarrollado con la ONG bangladesí BRAC, el Comité Internacional de Rescate (IRC), y Global TIES for Children de la Universidad de Nueva York. "Noor y Aziz son personajes imaginarios. Son nombres muy comunes entre los niños rohinyá. Nuestro objetivo era crear una marioneta con la que pudiesen sentirse identificados, cómodos", explicó Suhany Zaimah, líder del proyecto Jugar para Aprender de BRAC. Aparecerán en vídeos y libros de cuentos para niños rohinyá hablando su propia lengua.

Noor es "una chica segura de sí misma que cree que no hay un problema demasiado grande que no pueda resolver", con una gran curiosidad por saber cómo funciona el mundo, según explicaron los creadores. Su hermano, Aziz, "es un intérprete y narrador natural; le encanta usar su imaginación para crear y recrear historias", describió Sesame Workshop. A los gemelos de 6 años se unirán miembros de la familia Barrio Sésamo como Elmo y Louie, y aparecerán en vídeos sobre aprendizaje socioemocional, matemáticas, ciencias y salud, en el canal de YouTube de Sesame Street International Social Impact. El programa Jugar para Aprender, en colaboración con la Fundación Lego, ofrece educación a los niños de Cox's Bazar, el campo de refugiados más grande del mundo, situado al sureste de Bangladesh, que alberga a unos 800.000 rohinyá, más de la mitad niños.

Unos 738.000 rohinyás llegaron a Bangladesh tras el estallido en agosto de 2017 de una campaña de persecución y violencia por parte del Ejército de la vecina Birmania, que la ONU calificó de ejemplo de limpieza étnica y posible genocidio.