Mi querida Olivetti

La Nada, el Mal y el Bien Supremo

12.09.2021 | 01:49

la barcelonesa Carmen Laforet, nacida el 6 de septiembre de 1921, es, por supuesto, la autora de la novela Nada (1945), la que le daría el premio Nadal, pero dicha obra precedió a La isla y los demonios (1952) y La mujer nueva (1955), siendo el origen de estas tres obras las vivencias personales de juventud de quien también escribió novelas cortas como La muerta (también de 1952) o textos como los de La niña y otros relatos, de 1970. Veamos: a mediados de 2020, Cátedra preparó una nueva y cuidada edición de Nada a cargo de José Teruel pero es en el presente 2021 cuando Planeta Cómic ha hecho lo propio con dicho relato en forma de novela gráfica, ilustrada esta vez por Claudio Stassi.

Y es éste, el año en el que Carmen Laforet vuelve a estar de actualidad gracias a otros libros: Puntos de vista de una mujer (Destino), una atractiva colección de artículos de la autora publicados entre los años 1948 y 1953, así como La insolación y Al volver la esquina, otras dos citas con su narrativa, ambas a cargo de Austral. Por su parte (y seis días después de llegar a este mundo Carmen Laforet), quien lo hacía era Stanislaw Lem, polaco de Lvov muy pronto en boca de todos gracias a la novela de 1946 El hombre de Marte, que ya muestra a una futura estrella de la ciencia-ficción, escenario en el que se desarrollan otras historias: las de libros tan populares como Los astronautas (1951), Diarios de las estrellas (1957), Solaris (1961) y Ciberíada (1965).

No es que fuera, Stanislaw Lem, un hombre inclinado al espectáculo gratuito, desde luego, pero sí fue un autor acostumbrado al esfuerzo propio de creadores tan discretos como originales en la elaboración de algunas de sus obras, una de las cuales lleva por título El invencible, relato bestial de 1964 basado en las limitaciones a bordo de una nave interestelar del ser humano y reeditado, hace nada, por el sello Impedimenta. Pero el caso es que, finalmente, el 14 de septiembre de 1321, quien fallece es el gran Dante Alighieri, autor de la Divina Comedia, sorprendente conjunto de más de 14.000 versos divididos en tres cánticos que conducen al lector desde el Mal insufrible hasta el Bien Supremo.

Elaborado como quien no quiere el trabajo (según pudiera parecer tras una primera lectura no demasiado atenta), se trata en realidad de un trabajo de enorme carga alegórica y notable influencia en posteriores autores a lo largo de siglos venideros, al igual que en la obra de ensayistas y narradores de estos últimos años, sacudidos por un mal global muy similar al que nos lleva a leer con especial atención dicho relato. ¿Actualidad de Dante Alighieri? Su Divina Comedia acaba de ser presentada de nuevo por Abada Editores (con la ayuda de las ilustraciones elaboradas por Sandro Boticelli en su momento) y acaba de enriquecer la colección de Penguin Clásicos, tanto en forma de estuche como individualmente, esto es: en forma de Infierno, Purgatorio y Paraíso.

Y, afortunadamente, hay más en lo tocante a la actualidad del autor: Cátedra reeditó el pasado mes de marzo Monarchia (sobre la monarquía universal), lectura bien diferente de Dante Alighieri y un nuevo reto para el lector de hoy.

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