Malquerida, obra de Jacinto Benavente que Aitana Sánchez-Gijón acaba de estrenar en el Teatro Español, llegará al Gayarre los días 6, 7 y 8 de noviembre de este año. 

Regresa, así, un clásico de los escenarios: Malquerida, la obra maestra del Premio Nobel español. Un drama intenso sobre el amor, el destino y las pasiones prohibidas, donde la fuerza de la tragedia se impone con una actualidad sorprendente.

En la hacienda de verano de Esteban y Raimunda, se celebra la pedida de boda de Acacia con Faustino.

Al quedar Raimunda viuda, contrajo matrimonio con Esteban, odiado por su hijastra. La tragedia se cierne cuando matan al novio la noche de la pedida. Los hijos del Tío Eusebio, padre del asesinado, acusan al sobrino de Raimunda, quien fue el primer pretendiente de Acacia, pero otros en el pueblo saben que es inocente.

Comienza a escucharse una copla por las calles: “El que quiera a la del Soto… tiene pena de la vida.

Más erótica, popular, y poética

Como señala Natalia Menéndez, responsable de la dirección de escena de este montaje y de la adaptación del texto junto a Juan Carlos Rubio, con el que ha gestado una versión "donde algunos personajes se perfilan más", y han eliminado otros "para centrarnos en la esencia de la tragedia y, con respecto a la forma, preferimos ahondar en la vertiente más poética de la obra". "Quisimos acentuar el erotismo que la obra destila, así como el humor y la música como expresión de lo popular, de la raíz, de la tierra", añade. 

En el centro de la tragedia, una madre y una hija. Dos mujeres enfrentadas por una misma obsesión que domina sus vidas. ¿Es posible calmar nuestros sentimientos, domarlos hasta hacerlos desaparecer? ¿O habrá siempre un resquicio por el que se derramará, irremediablemente, la pasión? "Benavente dibuja con maestría un triángulo amoroso en el que no hay vértices triunfadores, sino esquinas atrapadas en su propia geometría", afirma la directora.