Tony Grady expone sus collages en Geltoki
Tras su reciente exposición en la Biblioteca Pública de Yamaguchi, Tony Grady(Newcastle upon Tyne, Reino Unido, 1960), residente en Navarra desde 1989, regresa al corazón de Pamplona con 25 nuevos collages de pequeño formato. reunidos bajo el título de Unscheduled Stop.
En esta ocasión, el lugar es una de las taquillas de la antigua estación de autobuses, la que ocupaba la compañía Río Irati, ahora transformada en Geltoki, un proyecto que se ha convertido en "un pilar de la cultura alternativa de la ciudad", explica el artista.
Un diálogo inesperado
En su obra, "la ausencia de un plan preconcebido es la norma". Así, el material impreso existente se convierte en el protagonista, condicionando el desarrollo de la pieza a través de la yuxtaposición de elementos dispares que generan un diálogo inesperado. Aunque parte de un enfoque abstracto, las imágenes y textos comienzan a interactuar, "creando un flujo de elementos que se asemeja al zapping televisivo o al ruido de fondo de un radio mal sintonizado".
Los collages resultantes "no buscan crear narrativas lineales, sino aprovechar la intuición para equilibrar armonía y proporción en la composición". La técnica del collage le permite "trabajar con rapidez, sin miedo a experimentar, ya que el material es abundante y accesible". Los fragmentos se cortan, giran y se reubican con facilidad, permitiendo que la obra evolucione de manera orgánica.
Curiosamente, comenta Grady, a lo largo de los últimos años, las obras se han vuelto cada vez más pequeñas; "reflejo de un proceso de exploración sin rumbo fijo". Cada obra "se presenta como un estado transitorio, un punto de partida para seguir adelante, más que un producto acabado".