Afirman que es una exposición “única y jamás realizada en España sobre los códices medievales”. Y puede sonar grandilocuente teniendo en cuenta que se trata de una muestra que exhibe réplicas de 13 de los códices más importantes de la historia. Entre ellos, la Biblia de Sancho el Fuerte o Biblia de Pamplona, la Biblia de los Cruzados, un Beato de Liébana, el Codex Calixtinus, las Cántigas de Santa María de Alfonso X y, “la estrella”, el Libro de Horas de Ana de Bretaña.
Sin embargo, lo que hace especial al proyecto Lux et Devotio es que el público podrá acercarse tanto como quiera a los ejemplares exhibidos en la Catedral de Pamplona y tocarlos. Eso sí, con cuidado.
Precisamente, ese factor interactivo y ese carácter de experiencia inmersiva fue lo que convenció a Gonzalo García, gestor del Museo Catedralicio, a apostar por esta iniciativa. Tanto Juan José Ayape, experto con más de 30 años de investigación en el mundo de los códices medievales, como Javier Mingorance, impresor y fundador del taller de artesanía medieval Momentum Medievalis, escribieron al Cabildo, este “consideró que podía ser una muestra interesante” y "yo no dudé de que tenía que estar en el Refectorio". “Pero lo que de verdad me sorprendió y que creo que es el gancho de la exposición es que, al contrario del resto de propuestas con documentos antiguos, que no permiten acercarse a ellos y mucho menos tocarlos, esta no solo ofrece la oportunidad de verlos de cerca, sino que también se puede comprobar en persona qué textura tenían y los comisarios explicarán los materiales que se empleaban para crearlos”, apuntó García, que adelantó que seguramente esta no será la última colaboración con Momentum Medievalis, una iniciativa que reúne a apasionados de la Edad Media y que fabrica reproducciones de textos, fotos, cerámica y otras piezas de aquella época, “con la intención de sacarla de la oscuridad en la que casi siempre se la ha pintado, borrando bulos y mostrando, de una manera cercana, su simbología e imágenes al público en general”, explica Javier Mingorance.
Para lograrlo, el grupo promueve distintas actividades como Lux et Devotio, abierta en la Catedral de Pamplona hasta el 18 de abril.
Joyas del medievo
Sobre su contenido, Juan José Ayape comenta que el objetivo “no es tanto tener delante los originales”, como “saber que existen y que están repartidos en instituciones de todo el mundo”. Por ejemplo, en las bibliotecas nacionales de España, Francia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos, entre otras, y en catedrales, museos y otros espacios. Su principal característica, además de ser instrumentos de transmisión del conocimiento durante siglos, es que “son auténticos supervivientes”. “Han visto pasar de todo, pero la mayoría de la gente no sabe ni que existen”, de ahí la exposición, que no solo se centra en la réplica, sino que también aporta interesante información acerca de cómo se fabricaban, qué materiales se empleaban... “Al principio tenemos un scriptorium con ejemplos de tintas y otros elementos, y no habíamos visto hasta ahora que nadie una muestra de esta manera acerca de los códices medievales”, incide Ayape, y añade que las 13 réplicas reunidas en la seo pamplonesa “son de las joyas más importantes del medievo”.
La “estrella”
Por supuesto, ambos comisarios reconocen que existen muchas más piezas a la altura de estas, de entre las que destacan el Libro de Horas de Ana de Bretaña como la “estrella de la exposición”. “Es el libro más potente de toda la Biblioteca Nacional de Francia; lo hizo un pintor de corte de cuatro reyes para una reina que fue reina de dos reyes”, indica Ayape. Aunque, en su opinión, el Beato de Liébana “es lo mejor que se hizo en todo el medievo”.
Para los dos comisarios, la Edad Media es una afición que cultivan tanto desde el punto de vista musical, con el grupo Leonor de Aquitania; con la recreación de escenas históricas desde la Asociación Rey de la Faba, y a través de exposiciones y conferencias que promueven desde el taller de artesanía. En el caso de Momentum Medievalis, la creación de copias de códices les lleva un buen tiempo, ya que atienden al más mínimo detalle, “manchas y agujeros de polilla incluidos”, y fabrican sus propios tintes y papel. “Hemos conseguido un papel finlandés que imita al pergamino”, apuntan, y cuentan que no son una empresa, pero que si alguien quiere encargarles alguna reproducción o incluso adquirir alguno de los ejemplares que están en la exposición, puede hacerlo sin problema, ya que así cubren un poco los gastos que acarrea este trabajo por amor al arte, nunca mejor dicho.
En tiempos de Inteligencia Artificial, la relevancia de los manuscritos de la exposición “no está solo en los textos que transmiten, sino también en la historia que arrastran consigo, ya que son fuentes de saber, recopilaciones del conocimiento de la época y fruto de siglos de investigaciones”. Se trata, en definitiva, de “imágenes y textos que nos hacen viajar al pasado y en los que conviven caballeros medievales, cortes reales, médicos, escribanos y otras personas que nos trasladan todo el saber de la antigüedad que ha llegado hasta nuestros días”.
Lux et Devotio permanecerá abierta en horario de 10.30 a 19.00 horas hasta el próximo 18 de abril. La entrada cuesta 5 euros, con descuentos especiales para peregrinos, jóvenes, niños, pensionistas y grupos. Además, el próximo día 17, se podrá asistir de manera gratuita a la conferencia Libro de Horas de Ana de Bretaña (19.00 horas), accediendo desde la calle Dormitalería de Pamplona.