El presidente libanés, Joseph Aoun, lanzó este lunes un mensaje de firmeza con motivo del Día de la Liberación, que recuerda la retirada israelí del sur del país en el 2000 tras 22 años de ocupación. El mandatario dejó claro que Beirut no está dispuesto a aceptar la presencia militar israelí en territorio libanés y calificó la retirada de las tropas como una “demanda inquebrantable sin concesiones"

En un discurso dirigido especialmente a las comunidades del sur del país, Aoun aseguró que los libaneses “siguen sufriendo bajo el peso de una ocupación renovada en flagrante violación de todas las resoluciones internacionales, especialmente la resolución 1701”. Y añadió una dura advertencia: “El Líbano no aceptará esta realidad ni hará concesiones al respecto. El camino hacia una retirada israelí total sigue siendo una demanda nacional firme, una que el Estado libanés está trabajando para lograr a través de negociaciones".

Aoun insistió en que el Estado libanés trabaja para alcanzar una retirada israelí mediante “el diálogo”. Aun así, quiso aclarar que no habrá "rendición alguna" sino una "afirmación de la exclusividad del derecho de Líbano a proteger su territorio y su soberanía y a extender su autoridad a través de su Ejército y sus fuerzas de seguridad legítimas".

El jefe de Estado trató además de reforzar el papel institucional del Ejército libanés, el cual “permanecerá como el único garante de la seguridad nacional y la integridad regional”. Acto seguido añadió que "aquellos que liberaron el sur" en el pasado, merecen un Estado "fuerte y cohesionado con la legitimidad de sus instituciones civiles y militares".

El presidente de Líbano expresó que el "más noble homenaje por este aniversario es construir un Estado que sea la fortaleza de todos los libaneses, y que la soberanía sea una responsabilidad de cada ciudadano". 

Ben Gvir quiere una guerra “a gran escala”

Mientras Beirut apelaba a la soberanía, desde el Gobierno israelí el discurso se endurecía. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, instó este lunes al primer ministro, Benjamin Netanyahu, a retomar una ofensiva “a gran escala” en territorio libanés.

“No debemos normalizar la realidad de los drones explosivo”, escribió Ben Gvir en redes sociales tras nuevos ataques atribuidos a Hizbulá. “Es momento de que el primer ministro dé un golpe en la mesa de Trump y le informe de que volvemos a la guerra en Líbano”.

El dirigente ultranacionalista, que días atrás publicó el vídeo en el que se ve las autoridades israelíes abusando de los activistas de la Flotilla Global Sumud, fue aún más lejos y reclamó medidas de presión directa contra la población libanesa. Según Ben Gvir, Israel debe cortar "el suministro eléctrico en el Líbano" -como hizo al inicio de su ofensiva en Gaza-, retomar "una guerra a gran escala" y ocupar territorio libanés hasta el río Zahrani, situado a unos 40 kilómetros al norte de la frontera con Israel.

A las palabras de Ben Gvir se sumó el ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, que defendió una respuesta “desproporcionada” contra Hizbulá. “Por cada dron explosivo, diez edificios de Beirut deben caer”, sentenció.

Mientras tanto, el alto el fuego pactado a mediados de abril entre Líbano e Israel volvió a sobrevivir únicamente sobre el papel. Al menos tres personas murieron este lunes en bombardeos ejecutados por el Ejército israelí contra varios puntos en el sur de Líbano. Según las informaciones recogidas por la agencia estatal libanesa de noticias, NNA, los ataques alcanzaron dos coches y una motocicleta en los alrededores de la localidad de Jarmaq.

Ya en la tarde de este lunes las tropas israelíes emitieron nuevas órdenes de evacuación para la localidad sureña de Tiro y sus alrededores de cara a nuevos bombardeos contra estas zonas. "A la luz de la violación del partido terrorista Hizbulá del acuerdo de alto el fuego, el Ejército se ve obligado a actuar contra él", explicó el portavoz en árabe de las Fuerzas Armadas israelíes, Avichai Adrai, en un mensaje difundido en redes sociales donde ha insistido a la población libanesa que "no busca perjudicarlos".