Con los ascensos de Racing de Santander y Deportivo de la Coruña, al Almería, uno de los principales candidatos para subir a Primera División se le han esfumado, en cosa de dos jornadas, sendas vías para ello. Ahora, la tercera y última es hacerlo por el play off, lo que alarga la competición varias semanas a los equipos implicados, entre los que ahora se encuentra el conjunto hindálico, pero podría hacerlo sin su entrenador, Rubi, muy cuestionado por los malos resultados cosechados en las últimas fechas del campeonato. Cabe recordar que en el tramo final de la temporada 2023/2024, el técnico catalán apareció en las quinielas para convertirse en el relevo de Jagoba Arrasate en el banquillo de Osasuna. Ahora, a falta de una sola jornada para el final de la fase regular de Segunda División, el entrenador podría estar viviendo uno de los momentos más delicados de su segunda etapa en Almería, con serios rumores sobre una posible destitución en pleno pulso por una promoción de ascenso de la que podría caer en función de los resultados que se dieran la próxima semana.
El 26 de marzo de 2024 Arrasate anunció oficialmente que no continuaría en Osasuna tras seis temporadas al frente del conjunto rojillo. El técnico de Berriatua puso fin a una de las etapas más exitosas de la historia reciente del club navarro, después de devolver al equipo a Primera División, clasificarlo para competición europea y alcanzar una final de Copa del Rey. Tras aquella decisión, la dirección deportiva encabezada por Braulio Vázquez activó la búsqueda de un sustituto. En ese contexto, el nombre de Rubi emergió rápidamente entre los candidatos, pero finalmente los técnicos optaron por la opción de Vicente Moreno, quien aceptó un contrato por una temporada.
Cuestionado en Almería
Así las cosas, el destino llevó a Rubi de vuelta al Almería, con un suculento contrato encima de la mesa. Y allí, dos años después de sonar para uno de los proyectos más estables de Primera División, atraviesa una situación muy diferente. El conjunto andaluz ha entrado en una dinámica preocupante en el tramo decisivo de la temporada. El equipo acumula tres jornadas sin ganar y ha dejado escapar sus opciones de ascenso directo tras una serie de resultados negativos frente a Burgos, Las Palmas y Sporting de Gijón.
La derrota en El Molinón ha intensificado todavía más el debate interno en la entidad rojiblanca. Según informó Ángel García, y se hicieron eco después medios locales, la dirección deportiva llegó a valorar la posibilidad de cesar a Rubi tras la derrota ante Las Palmas, aunque finalmente optó por mantenerlo al frente del equipo, pese a que en el club existen “muchas dudas” sobre el rendimiento mostrado en el tramo final del campeonato, aunque también temen que un cambio inmediato pueda empeorar la situación antes del play off.
El propio Rubi reconoció públicamente el mal momento tras caer frente al Sporting. “Estamos muy enfadados con nosotros mismos”, admitió el entrenador en rueda de prensa, consciente de que el equipo ha desperdiciado una oportunidad importante de depender de sí mismo para el ascenso.