El grupo se formó después de un momento complicado, una enfermedad que impedía a David tocar la guitarra. ¿Cómo fue eso?

(David) Yo he sido músico desde los 7 años y he tenido un montón de proyectos, pero hace como tres o cuatro años tuve una enfermedad de esas que te hace parar, estuve con quimios que me produjeron parestesias, es como si te duermen las manos, te entran picores... Fue un momento bastante duro. Pero en lugar de confundirnos, nos sirvió para pasar más tiempo juntos y, sobre todo, para darle la vuelta y crear este proyecto. Nos compramos un local, hemos construido un estudio y es la mejor inversión que hemos podido hacer. Aquí metemos horas con este proyecto, todo el tiempo lo dedicamos a ello. (Yoana) Siempre digo que en vez de hijos estamos teniendo canciones. Llevamos más de veinte años de relación. Nunca hemos querido tener hijos, pero este proyecto es como nuestro hijo.

¿Y cómo es su relación dentro del grupo? ¿Se han repartido bien las funciones?

(Y) Hay de todo, porque encima nos conocemos desde hace muchos años y hay confianza, y ya sabes que donde hay confianza… (D) Nos trae muchas alegrías, pero también hay diferencias de opinión. Las llevamos lo mejor que podemos. Nos estamos encargando de todo. No pensábamos que era tan intenso, porque al final son muchas cosas que no habías previsto. Todo el tiempo que no estamos trabajando, estamos con esto. (Y) Nos organizamos bien. Él compone la música y yo escribo las letras. He aprendido a tocar el bajo. Es su día toqué la guitarra eléctrica, pero yo creo que fui la peor guitarrista de la historia. Con el bajo estoy súper cómoda. Llevamos dos años con el grupo y ya estamos tocando por ahí.

Hasta ahora, han presentado las canciones de una forma original, con esos “tringles” de tres canciones que acaban uniéndose en el disco…

Cuando empezamos, antes de grabar, teníamos ya varias composiciones. Hablamos con Maitane Domench, de Berpiztu Audiovisuales, y decidimos acompañar cada canción con un videoclip, agrupándolas de tres en tres. Hemos sacado singles, bueno, tringles. Cuando salga el elepé, las canciones se desordenarán, pero también dialogan entre sí. Dentro de los vídeos también hay una literalidad, y luego ya la interpretación que cada uno quiere. (D) Al principio pensamos hacerlo como todo el mundo, single a single, para ir reteniendo la atención, pero eso de tener canciones grabadas y no poderlas mostrar… Este es un ritmo bastante cómodo, más o menos cada tres meses, y así hemos completado el disco.

El hecho de marcarse esas fechas trimestrales para publicar les ayudará también a no parar la maquinaria y seguir trabajando, imagino.

(Y) Es muy importante la planificación, pero tiene que ser flexible para no agobiarte. Esto lo hacemos para ser más felices, no para lo contrario. A veces nos hemos dado cuenta de que quizá los ritmos no eran los que mejor se ajustaban a nuestra vida, porque tenemos trabajos, familias y nos pasan cosas; cuando te planteas una hoja de ruta, piensas que todo tu tiempo libre va a estar dedicado a ello, y luego te das cuenta que tienes otras obligaciones que atender… Este verano pasado queríamos dedicarnos a componer, pero la abuela de David estuvo dos meses en el hospital y David tuvo que estar con ella hasta que falleció. De ahí salió Genia y figura, la canción que le escribimos. Pero nunca hemos cambiado las fechas que teníamos marcadas. A mí la presión no me gusta nada, pero David trabaja muy bien bajo presión.

Hablando de las canciones, ya han adelantado que ‘Genia y figura’ está dedicada a la abuela de David, y creo que ‘Para Vida’ está inspirada en la activista iraní Vida Movahed, famosa por su protesta contra la imposición del velo, ¿no?

(Y) La sigo desde 2017, cuando inició la revolución del velo, pero tampoco hay mucha información. Ha estado en la cárcel, ha sufrido torturas, sé que ahora es madre… Tenemos esa ilusión de hacerle llegar la canción, aunque aún no lo hemos conseguido. Casualmente, ahora se habla mucho de Irán, pero es que Irán fue una democracia hasta que entró el régimen del Sha, y las mujeres pasaron de ser más o menos libres a no poder ir al colegio, ni conducir ni salir a la calle sin sus maridos. Tremendo. Ellas se la juegan y luchan, muchas mujeres y muchos hombres que las apoyan, también. En las imágenes del vídeo que tenemos se ven las protestas de la calle. Esta mujer es una imagen con tanta fuerza y tan poética… Se quita el velo, lo ata a un palo y con toda su dignidad se sube a un poste de la luz y empieza a ondearlo. (D) Es una figura muy importante porque con ella comenzó la revolución, las protestas… Queríamos poner en valor a toda esa gente que lucha por las libertades. (Y) La humanidad somos una hermandad, así lo sentimos. Queríamos insuflar un poco de aliento y fuerza. Además, se llama Vida, que es una palabra en castellano y en Irán es un nombre muy común. Normalmente canta David y yo hago los coros, pero esta necesitaba cantarla yo.

Y respecto a la parte musical, ¿qué premisas tenían a la hora de empezar a grabar?

(D) Con toda la experiencia que tengo de estar tocando con todo el personal y con proyectos tan variopintos y de todos los estilos, tenía muy claro que quería huir del lucimiento individual. Bastantes solos de guitarra hemos hecho ya (risas). Buscaba situar la canción por encima de la individualidad. También tenía claro que quería una formación de batería, bajo y guitarra, el típico trío de rock, y luego los sintes y algo de percus que le dan la característica extramelódica, con partes más melódicas que sustituyen las partes instrumentales de los solos. Queríamos sonar a banda, compactos, y que todos disfrutásemos. Que cuando escuches la banda, te pueda gustar o no, pero que no te deje indiferente el sonido. Con las letras también tenemos muy claro que queremos transmitir alegría. Que la gente pase un buen rato con nosotros, que se divierta. (Y) Nuestra música está hecha con todo el cariño. Igual en términos de trascendencia esto no significa nada para el mundo, pero es que para nosotros Pingo Potens es lo más importante que hemos hecho en nuestras vidas, con diferencia. Es una creación conjunta de dos personas que llevan mucho tiempo acompañándose.

Han anunciado un primer concierto en Canalla, el 9 de mayo, junto a Las Jirafas. ¿Habrá más actuaciones?

(D) Las Jirafas es una banda que nos gusta, les hemos visto varias veces en directo y hemos hecho una buena relación con su cantante, Facun. Un día, tomando unas cervezas con él por lo viejo, lo planteamos. Ellos iban a presentar el disco y nosotros encantados de acompañarles. Ese día vamos a abrir su concierto. Luego nos tocará a nosotros presentar nuestro disco, en una fecha que ya anunciaremos y para la que estamos preparando algunas sorpresas. (Y) En el grupo estamos con Joselu Arriezu Vera (batería) y Tania Hernández Mora-Gil (sintes). Hemos cantado con músicos de kilómetro cero para los vientos, los coros… Colaboramos con Baobab Danza. Son todos amigos, gente de nuestro entorno y ha funcionado muy bien. Y vendrán más conciertos: Hasta ahora hemos estado centrados en la parte compositiva, pero iremos sacando más fechas.