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La pintura circular de Alfonso Ascunce

La muestra ‘Nudo, desenlace, arranque’ que está abierta al público desde el viernes 5, rompe con formatos tradicionales como el arranque, nudo y desenlace para presentar una figura circular que representa al universo en constante juego

Fotos de la exposición 'Nudo, desenlace, arranque', de Alfonso AscunceIban Aguinaga

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El pintor navarro Alfonso Ascunce presentó el día viernes 5, su colección de obras en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela, la exhibición titulada Nudo, desenlace, arranque, con la cual busca darle continuidad a su muestra anterior, Arranque, desenlace, nudo exhibida hace una década. La nueva muestra del autor estará presente desde la semana del 5 de junio hasta el día 30 de agosto. La presentación fue dirigida por el director del área Cultura, Fiestas y Deporte del Ayuntamiento de Pamplona, Iñigo Gómez Eguíluz, acompañado por el propio autor.

El título de esta obra refleja la intención del artista de romper un esquema, pasando del clásico arranque, nudo, desenlace a un orden circular, un bucle universal donde el juego cobra protagonismo, como explica Ascunce. Él cree que este juego es inherente a los seres humanos: un juego de ilusión, de creer que se tiene la capacidad de libre albedrío cuando la realidad ya está dada. Se crean estos roles para generar distracción, para fingir creer, para jugar a ser adultos. Incluso, el autor llegó a afirmar que “la misma presentación es ficticia, no en el sentido de inexistente, sino de no ser genuina, una manifestación de los roles autoasignados.” Este elemento ficticio está igual de presente en el arte, con su necesidad de ser visto

Pero cuando Ascunce pinta, abraza esta idea de falsa elección y entiende que, al final, lo que hace “está bien y es suficiente.” Esto hace que lo contingente sea importante para él, porque lo que acaba siendo pudo haber sido de otra manera. Por esto, al sentarse a pintar, afirma que “lo único que hace es escuchar al arte y elaborar el cuadro conforme va sucediendo.” La secuencia de cuadros es su día a día, semana a semana, trabajando a diario y creando obras con respecto a lo que produjo el día anterior. Una colección diaria de pinturas que datan desde el 2020 hasta la actualidad, conformando así una de las muestras más extensas e inéditas del autor. Consecuentemente, las obras representan tanto los días en los que se sentía satisfecho como aquellos en los que experimentaba sentimientos más negativos. El arte le habla, y él intenta escuchar.

Por otro lado, señala que “el pintar nace de un estándar, el óleo sobre lienzo, pero desde este punto de partida se expresa un diario vivir mediante pinceladas, manchas, y colores tanto claros como oscuros.” El uso de estos tonos no es calculado, sino más bien un sentimiento que le nace de forma catártica, retratando sus emociones principalmente con colores estridentes y el empleo de las manchas, lo líquido, lo borroso, como formas artísticas abstractas.

Al final, Ascunce usa sus propios medios para negar la necesidad innata de las pinturas por ser vistas, proponiendo que dicha necesidad también es ficticia y, por lo tanto, le otorga escasa importancia, denominándola “una estampa, un chiste casi.” Sin embargo, él mismo reconoce que se trata de una naturaleza dada, imposible de cambiar por más que lo intente.

Un experimento artístico

Un elemento inédito de Nudo, desenlace, arranque es la inclusión de seis esculturas del autor, algo que rompe con su formato artístico habitual de pintura.

El artista afirma que este nuevo soporte no ha representado un problema, y que dichas esculturas nacen de su deseo de retratar a las personas tanto como marionetas, por su característica mecánica, comparándolas con monigotes, como seres trágicos y víctimas de la ilusión presente a lo largo de toda la exposición.

Programación

Las obras se pueden visitar de martes a sábado de 11.30 a 13.30 y de 18.00 a 20.30. Los domingos y festivos, el horario será de 11.30 a 13.30.